Por todos es sabido que la reina Letizia roza la obsesión cuando hablamos de la educación de sus hijas. Lo que no esperaba la asturiana es que estas desmedidas reglas que tienen que seguir Leonor y Sofía podrían volverse contra ella. Su control ha sobrepasado todos los límites y esto puede suponer una grave crisis en su matrimonio con Felipe VI.

El origen de su obsesión

> Letizia detesta que su vida privada haya pasado a ser de dominio público. Detesta que la gente conozca detalles de su día a día y mucho menos de su pasado. Esto le ha llevado a imponer una estricta ley del silencio a todas aquellas personas que de una forma o de otra están cerca de ella. No quiere que ningún miembro de la familia Ortiz Rocasolano hable con los periodistas, aquellos que un día fueron sus compañeros.

Además, la muerte de su hermana menor hizo que se volviera aún más recelosa de su intimidad y de la de los suyos. Cabe recordar que se especuló mucho con que el fallecimiento de Érika se produjo porque la joven no aguantó la presión social que suponía tener la misma sangre que la nueva Reina. Esto, sin duda, ha dejado marcada a Letizia, que ha traducido todo eso en un control desmedido con sus hijas. Lo que no imagina es que eso puede traerle serias consecuencias…

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