Los problemas se multiplican y Letizia tiene que hacer frente cada semana a un imprevisto nuevo. Tras el monumental enfado con Froilán y Victoria Federica, ahora ha sido Carla Vigo quien ha colmado la paciencia de la monarca consorte. La mujer de Felipe VI no soporta que su familia esté en boca de todos a causa de unos comportamientos que ella considera inaceptables. Las consecuencias de este hartazgo de la asturiana pueden ser nefastas.

Letizia llega al límite, no aguanta más

Letizia

> Cuantas más normas pone, más desengaños se encuentra en el camino. Por todos es sabido que Letizia es una mujer perfeccionista hasta el extremo. La que fuera presentadora de los Informativos de TVE quiere tenerlo todo controlado. No soporta que se le escape ningún detalle. La Reina no deja cabos suelto y está pendiente de absolutamente todo lo que sucede a su alrededor. También de lo que se publica ya que es consumidora habitual de periódicos, revistas, portales digitales, radios… Además, no solo nacionales, y es que su popularidad no conoce fronteras.

Al igual que ella tiene que medir sus palabras y sus actos, espera que la gente de su círculo haga lo mismo. Para eso, la asturiana impone a sus familiares y sus amigos íntimos unas férreas normas que deben cumplir a rajatabla para seguir contando con su confianza. Son una especie de marionetas a su servicio que conviven con la ley del silencio. Sin embargo, los planes de Letizia no siempre salen bien. Así, ve cómo las cosas se están yendo al traste por culpa de esas personas que se supone que deberían apoyarla de manera incondicional. Te detallamos todo a continuación.

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