No hace falta ser un experto para referirse a Pastora Soler como una de las mejores voces de nuestro país. 20 años en la industria musical y una apabullante trayectoria profesional avalan la exquisitez de la de Coria del Río sobre los escenarios.

En una sincera entrevista en exclusiva con Bertín Osborne, Pili Sánchez, que es como realmente se llama, abrió las puertas de su hogar sevillano para confesar, entre lágrimas, los verdaderos motivos por los que tuvo que abandonar su gran pasión: la música.

Después vino Málaga

Tras aquel fatídico 8 de marzo, Pastora se recuperó y vino un verano completo de conciertos. “10 o´15”, apuntó ella. Solo faltaba Málaga y Madrid para concluir su exitosa gira. Y fue precisamente en la ciudad andaluza, patria chica de su marido, donde “me quedé muda, sin voz, de la misma tensión (…) Le dije a mi hermano ‘se acabó’“. En su desgarrador relato, la cantante confiesa que “tengo una imagen de meterme debajo de una mesa entre bambalinas y si hubiera habido algo allí debajo me hubiera quitado la vida“.

“Quería desaparecer y lo único que pensaba era que por qué no había algo que me quitara del medio. Había demasiado dolor. Cerré los ojos, me vistieron, me metí en el coche y no abrí los ojos hasta que llegué al hotel. Esa noche no dormí y ya lo había pensado, que ya, que se acabó, que ya no podía más“, dijo.