La reina siempre se ha mostrado muy protectora con sus hijas, ejerciendo sobre ellas un control casi enfermizo, según algunas fuentes cercanas a la Corona. Además, la preocupación de Letizia por la princesa Leonor y la infanta Sofía ha crecido en los últimos días. ¿Quieres saber por qué? Sigue leyendo, te lo contamos todo a continuación.
Letizia y su férreo control con sus hijas

> La esposa de Felipe VI vigila muy de cerca cada uno de los movimientos de sus herederas. Fuentes cercanas a Palacio aseguran que Letizia ejerce un férreo control sobre sus hijas y la imagen que de estas se proyecta. Esta obsesión la llevó a protagonizar uno de los capítulos de la monarquía más lamentables que se recuerdan: el rifirrafe con la reina Sofía a la salida de la Catedral de Palma de Mallorca. Letizia no quiere que a la princesa Leonor y la infanta Sofía se las relacione con la religión, y por eso se interpuso entre ellas y el fotógrafo.
Ortiz nunca baja la guardia en lo que a sus hijas se refiere, y permanece en estado de alerta para asegurar su bienestar. Sin embargo, no ha podido evitar que termine ocurriendo lo peor, cumpliéndose así sus peores temores sobre la princesa Leonor y la infanta Sofía. ¿Quieres conocer más detalles y saber qué ha pasado? Sigue leyendo, te lo contamos todo en la página siguiente.
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Los peores temores de Letizia

> La semana pasada saltaron todas las alarmas: el centro de trabajo de Telefónica en Aravaca, al lado del colegio de Leonor y Sofía, confirmó que uno de sus empleados dio positivo en coronavirus. Rápidamente se comenzó a especular sobre la posibilidad de que el COVID-19 llegara a la escuela de la heredera al trono y su hermana, y así terminó sucediendo. Uno de los alumnos del Santa María de los Rosales también está infectado, aumentando así el riesgo de contagio a las nietas de don Juan Carlos I y doña Sofía.
De seguro que, de buena gana, Letizia habría dejado a sus hijas quedarse en casa unos cuantos días hasta que fuera seguro volver al colegio, pero su condición de familia real las obliga a mostrar un comportamiento ejemplar. Con las autoridades llamando a la calma por el coronavirus, sería muy reprochable que la primera familia de España no llevara a la princesa Leonor y a la infanta Sofía a la escuela por un solo brote en el centro. Una vez más, la Corona se ha impuesto a los deseos de Letizia sobre sus niñas, ya casi mujeres.
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La reina Sofía también teme al coronavirus

> Zarzuela está tomando medidas excepcionales para proteger a la realeza del COVID-19, especialmente a los grupos de riesgo, esto es, los ancianos y los niños. Desde El Confidencial se desliza que Casa Real ha modificado la agenda oficial en último momento para evitar que los miembros de la Corona visiten lugares que presentar un mayor riesgo de contagio. Sin embargo, la reina Sofía no quiso faltar a su cita anual con el Cristo de Medinaceli, pero en esta ocasión evitó besar los pies de la imagen, siguiendo así las recomendaciones del Ministerio de Sanidad.
Además, se contabilizó un número mucho menor de fieles asistentes en comparación al año pasado, y la madre de don Felipe los saludó desde la distancia, en lugar de acercarse a dar la mano como siempre suele hacer. A sus 81 años, toda precaución es poca.
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Urdangarín, afectado por el coronavirus

> El marido de doña Cristina estaba de suerte. Tras aceptar la ampliación de su permiso para prestar voluntariado en el Hogar Don Orione, se le concedieron también unos cuantos días de libertad para reunirse con su familia. Además, hace pocos días se publicó que podría disfrutar del 100.2, una situación por la que podría salir dos fines de semana al mes de la Cárcel de Brieva, donde cumple su condena de cinco años y diez meses de prisión por su implicación en el Caso Nóos. Sin embargo, su buena racha se acaba de ver truncada por culpa del coronavirus.
Con vistas a frenar la expansión del brote, se han cancelado todos los permisos penitenciarios, una medida que afecta de lleno a Iñaki Urdangarín. De momento, no podrá abandonar la Cárcel de Brieva para prestar servicios de voluntariado en el Hogar Don Orione, y se planeta la posibilidad de que su ansiado 100.2 también tenga que esperar.
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Muerte y drogas, la peor faceta de la reina Sofía

> Ha sido Jaime Peñafiel quien ha puesto de manifiesto esta cara oscura de la monarca que nadie conocía. En Buenos días, Madrid, el cronista ha recordado la triste pérdida de su hija Isabel, que falleció a consecuencia de sus problemas con las drogas. Sobre las adicciones de su primogénita, el periodista aseguró que pidió ayuda a la reina Sofía, pero esta no respondió como él esperaba. “Se portó muy mal. Tan terrible, tan terrible. Mandé una carta pidiendo audiencia a la reina Sofía, mi hija necesitaba una terapia y ella presidía una fundación contra droga”, apuntó el granadino.
Pese a sus esfuerzos, Peñafiel no pudo evitar el fatal desenlace e Isabel terminó muriendo a la temprana edad de 21. “El rey me llamó enseguida, la reina no. Tardó un mes en darme un pésame y lo hizo con una carta. Siempre ha sido muy digna, una gran sufridora, pero aquello me dolió mucho”, lamenta el escritor de Anécdotas de oro.