Adara Molinero se ha convertido en los últimos tiempos en noticia, ya no solo por ser carne de reality y haber ganado la séptima edición de Gran Hermano Vip el año pasado, sino que su personalidad, carácter, sus idilios amorosos, han desembocado en diversas apariciones en los programas de Mediaset, que han hecho que conozcamos sus mayores deseos, pero también sus fuertes temores en forma de un particular infierno que, como ella misma asegura, ha vivido.

Y nos referimos a ciertos capítulos que viven muchas mujeres cuando experimentan cambios drásticos en su físico y que, de alguna forma, hace que también se resienta, al final, su salud mental. Desde luego, no podemos hablar de que Adara Molinero sea una mujer quien a pesar de su innegable belleza, sea una mujer sin complejos. Y porque, no necesariamente un complejo viene de un simple “defecto” físico, sino de aquellos defectos (a los ojos de los otros), que se construyen sobre sus propias ideas, y que nos califican hasta tal punto, que pueden dañar la imagen que tenemos de nosotros mismos. Y esto es lo que le ha pasado a Adara.

Después de dar a la luz a su hijo, le llamaron gorda

Acabamos de saber, según una entrevista concedida por la propia Adara para el programa de Mtmad, que uno de sus complejos es su físico, a nivel general, es decir, que le gustaría estar más delgada. ¿Por qué? Según expone en el programa, al parecer, después de dar a la luz a su primer hijo, su cuerpo, como es lógico, se transformó y tardó en recuperar su delgada figura inicial. Y lo que sorprende es qué tipo de persona o personaje puede meterse con el cuerpo de una mujer que acaba de traer un bebé al mundo, sin embargo, haberlos los hay.