Conocíamos a Belén Esteban en 1999 cuando abandonaba Ambiciones entre lágrimas y con una barriga en la que llevaba a la futura niña de sus ojos, por la que Belén advirtió que Ma-ta-rí-a.

Veinte años más tarde, la Esteban sigue protagonizando programas y polémicas, sin que la audiencia muestre señales de hartazgo de un personaje exprimido hasta la extenuación.

Recordemos cómo se forjó el efecto Belén Esteban.

Toño Sanchís y las drogas

Toño Sanchís fue amigo y manager de Belén Esteban muchos años
Toño Sanchís fue amigo y manager de Belén Esteban muchos años

Aunque Belén Esteban haya prescindido últimamente de ambos, Toño Sanchís y las adicciones de Belén han tenido un papel principal en su pasado más reciente. Ella misma confesó que había estado en un programa de rehabilitación para dejar su adicción. Contó, en prime time por supuesto, lo duro que fue y todo lo que tuvo que dejar atrás. Y todos sabemos que bajar a los infiernos es un tema que la audiencia adora. Su recuperación volvió a posicionarla como un personaje admirable.

¿Y qué decir de Toño Sanchís? El que fuera su manager y mano derecha, su hombre de confianza y que resultó un ladron y un traidor, que le había robado durante todos estos años. ¡Pobre Belén! ¡Qué mala suerte ha tenido en la vida!

Y esa misma mala suerte la ha tenido con otras parejas que se le han acercado para darle después la patada y vender su vida. Su anterior marido, por ejemplo. Como si ella nunca tuviera responsabilidad de sus actos o de la gente de la que se rodea. En realidad no la tiene para sus millones de seguidores, así que ¿por qué habría de importarle a ella?

Sea por lo que sea, y aunque haya pasado algunos baches de popularidad, el fenómeno Belén Esteban parece que no ha encontrado pico todavía. En Mediaset además, saben lo que tienen que hacer constantemente para que este momento no llegue nunca.