La cuenta atrás para una de las bodas más comentadas del próximo año ya ha comenzado. Susanna Griso se prepara para dar un paso muy importante en su vida personal junto a Luis Enríquez Nistal, el empresario con el que mantiene una relación desde hace menos de dos años y con quien ha decidido sellar su historia de amor con un esperado “sí, quiero”.
Aunque la presentadora de ‘Espejo Público’ siempre ha mantenido una discreción notable respecto a su vida privada, en las últimas semanas ha empezado a compartir algunos detalles de un enlace que promete convertirse en uno de los acontecimientos sociales más destacados de 2026.
La boda de Susanna Griso

La periodista y el empresario celebrarán su boda el 25 de julio de 2026 en la Costa Brava, un enclave muy especial para ambos y que, según ha trascendido, guarda un significado personal en su historia de pareja. A medida que se acerca la fecha, comienzan a conocerse más detalles de una celebración que, pese a la relevancia pública de la novia, pretende mantener un tono íntimo y relajado.
La relación entre Susanna Griso y Luis Enríquez Nistal comenzó de forma discreta, pero evolucionó con rapidez. Quienes conocen a la pareja aseguran que lo suyo fue un auténtico flechazo, algo que se confirmó cuando, apenas seis meses después de iniciar su romance, el empresario decidió dar un paso más y pedirle matrimonio. La periodista aceptó sin dudarlo, convencida de que había encontrado una relación sólida y madura en un momento muy especial de su vida.
Uno de los momentos más comentados de esta historia de amor ha sido precisamente la pedida de mano, que la propia presentadora relató con naturalidad en una de sus intervenciones públicas. Lejos de grandes gestos o ceremonias espectaculares, el empresario optó por una sorpresa sencilla pero muy significativa.
Según explicó la propia Griso, todo ocurrió una mañana cualquiera a las cinco, cuando se levantó como de costumbre para comenzar su jornada. Sentada frente a la mesa donde tenía preparado el desayuno, Luis se acercó y le preguntó si iba a tomar café. Ella le explicó que debía esperar media hora para tomarse una pastilla antes de beberlo, pero finalmente él insistió en prepararle uno.
El momento clave llegó cuando levantó la taza. Dentro estaba el anillo de compromiso, una sorpresa que la dejó completamente desconcertada. Aquella escena cotidiana se convirtió de repente en uno de los recuerdos más importantes de su vida sentimental.
Desde entonces, la pareja ha comenzado a organizar su enlace con calma, intentando evitar el estrés que suelen generar este tipo de celebraciones. De hecho, la presentadora ha dejado claro que quiere que su boda sea una auténtica fiesta, lejos de presiones o complicaciones innecesarias.
Susanna Griso ha dado explicaciones

En uno de los eventos organizados por AtresmediaPlayer, Griso explicó que tanto ella como su prometido tenían muy clara la idea del tipo de celebración que deseaban. Ambos buscan una boda informal, centrada en disfrutar con familiares y amigos, sin convertir la organización en una carga.
Para lograrlo han tomado una decisión que cada vez es más habitual entre las parejas que preparan un enlace de gran dimensión: contar con un equipo de wedding planners. Según explicó la periodista, son los encargados de coordinar prácticamente todos los detalles del evento. La presentadora confesó que su participación en la organización es bastante limitada porque prefiere delegar en profesionales. “Me consultan lo justo”, ha explicado en más de una ocasión, dejando claro que su prioridad es vivir el proceso con tranquilidad.
A pesar de esa discreción, algunos aspectos de la boda han ido saliendo a la luz. Uno de los que más curiosidad despierta es el vestido de novia, una pieza que ya está en proceso de creación. En una entrevista concedida el pasado mes de diciembre, la periodista reveló que el diseñador o diseñadora elegido ya tenía las indicaciones necesarias para empezar a trabajar en el traje.
Aunque todavía no se conocen detalles concretos, todo apunta a que la presentadora podría apostar por un diseño de inspiración bohemia, una tendencia que está ganando fuerza en la moda nupcial para la temporada primavera-verano de 2026. De hecho, en una de sus últimas apariciones públicas, expertos en moda destacaron que Griso se había convertido en una perfecta embajadora del estilo boho elegante, algo que podría trasladarse también a su look nupcial.
Luis, el futuro marido de Susanna Griso

Luis Enríquez Nistal continúa manteniendo un perfil muy discreto en las apariciones públicas de su pareja. Aunque suele acompañarla a distintos eventos, prefiere mantenerse en un segundo plano, evitando protagonismo mediático. Ese fue precisamente el caso durante el aniversario de Discarlux celebrado en Madrid, donde la presentadora acudió junto a su prometido. Durante el acto, él optó por una presencia discreta, pero se mantuvo siempre cerca de la periodista, demostrando el apoyo constante que le brinda en cada una de sus apariciones.
Cuando los reporteros aprovecharon la ocasión para preguntarle por los preparativos del enlace, Susanna Griso reaccionó con humor y cierta cautela. Lejos de entrar en detalles, respondió con una sonrisa: “¿Qué boda? Todo maravilloso. El anillo es lo único que tengo de momento”. Sus palabras reflejan la actitud que está adoptando en esta etapa: ilusión por el enlace, pero también una clara intención de proteger su intimidad y evitar una exposición excesiva.
Aun así, es evidente que la periodista vive un momento especialmente feliz en su vida personal. Después de muchos años centrada en su carrera profesional y en su familia, la llegada de Luis Enríquez Nistal ha supuesto una nueva etapa llena de estabilidad y complicidad.
Con la fecha del 25 de julio de 2026 marcada en el calendario, todo indica que la boda de Susanna Griso se convertirá en uno de los acontecimientos sociales más comentados del próximo verano. Mientras tanto, la presentadora sigue avanzando con discreción en los preparativos, manteniendo el misterio sobre muchos detalles, pero dejando claro que lo más importante para ella es celebrar el amor con naturalidad, sin presiones y rodeada de las personas que forman parte de su vida.















































