Jennifer Lopez en Roma con sus gemelos Max y Oskar: adiós a la infancia, hola universidad

Las vacaciones en la capital italiana marcan el último verano antes de que los gemelos, ambos de 18 años, se vayan a la universidad. La actriz, de 57, ha confesado la emoción del 'empty nester' desde su mansión en Hidden Hills, valorada en 18 millones de dólares.

Jennifer Lopez ha paseado por el Coliseo de Roma este lunes con sus dos hijos, Max y Oskar, en una escapada que cierra un ciclo. A sus 57 años, la cantante y actriz saborea los últimos meses con sus gemelos antes de convertirse en ‘empty nester’, un término que ha repetido en varias entrevistas.

La familia disfrutó de un recorrido por los monumentos más emblemáticos de la capital italiana, desde el Anfiteatro Flavio hasta las escalinatas de la Piazza di Spagna, siempre escoltados por un discreto equipo de seguridad.

Un estilismo impecable y un paseo por la historia de Roma

Jennifer Lopez lució un mini vestido satinado que dejaba ver sus piernas perfectas, combinó chanclas metalizadas, joyería dorada y un pañuelo vintage anudado en la cabeza, un guiño a la ‘dolce vita’ que encajó a la perfección con el escenario romano.

Sus hijos apostaron por la comodidad: Oskar con vaqueros y camisa abotonada, y Max con camiseta blanca y pantalones cortos. Los adolescentes, a ratos pegados a los auriculares, no dejaron de sonreír mientras su madre les fotografiaba ante cada rincón histórico.

La artista no se limitó a la postal turística: también se dejó ver en las boutiques de Brunello Cucinelli, y Antonio Marras, donde aprovechó para hacer algunas compras de lujo.

La imagen resume un verano de despedidas: JLo sabe que, en pocas semanas, la casa de Hidden Hills se quedará en silencio.

La nueva identidad de Oskar y la emoción del nido vacío

El viaje carga con un simbolismo especial. Max y Oskar, hijos de la artista y del cantante Marc Anthony —el matrimonio duró diez años—, se preparan para comenzar la universidad. El menor de los gemelos, Oskar, ha adoptado públicamente su nombre masculino y el pronombre ‘he’, tras haberse presentado previamente con identidad no binaria en 2022.

La cantante ha reconocido en varias ocasiones lo complicado que está siendo este tránsito. «Es un momento emocionante. Han sido los tres siempre», confesó en ‘Watch What Happens Live’. Y en ‘Jimmy Kimmel Live!’ añadió: «Mañana se gradúa uno de ellos. No me hables porque empiezo a llorar». La mansión de Hidden Hills, valorada en en 18 millones de dólares (alrededor de 16,6 millones de euros), se prepara para un silencio que JLo afronta con una mezcla de orgullo y melancolía. La estrella, que ha vendido más de 80 millones de discos según su Wikipedia, está también inmersa en una nueva etapa personal tras su divorcio de Ben Affleck.

El adiós de la cantante a la vida en pareja y el abrazo a una nueva etapa

No es la primera vez que una estrella del calibre de Lopez convierte un viaje europeo en el epílogo de una etapa vital. Gwyneth Paltrow, con su hija Apple a punto de marcharse a la universidad, también documentó un verano de despedidas en el sur de Francia. Pero JLo lo hace con una particular mezcla de elegancia y vulnerabilidad, disfrutando de su soltería sin prisas. «No tengo prisa por conocer a alguien. Ahora mismo estoy muy bien sola», dijo en ‘Nightline’. Unas palabras que, en la Ciudad Eterna, suenan a declaración de principios.

El Veredicto VIP

  • 📸 Imagen pública: JLo muestra su faceta más maternal y humana, lejos del brillo del escenario, en un viaje que humaniza su estatus de superestrella.
  • 💎 El detalle de lujo: La mansión de Hidden Hills, valorada en 18 millones de dólares, y las compras en firmas italianas como Brunello Cucinelli subrayan el nivel de vida aspiracional.
  • 🗣️ El entorno cuenta: Fuentes próximas a la cantante aseguran que este verano es un punto de inflexión: se prepara para afrontar la universidad de sus hijos con serenidad y nuevos proyectos profesionales.