Kiko Rivera ha roto su silencio tras la polémica entrada en la finca Cantora el pasado 17 de abril junto a su pareja, Lola García, un episodio que ha vuelto a situarle en el centro del foco mediático. El DJ acudió a la propiedad familiar para recoger varios objetos personales, entre ellos una maleta que posteriormente entregó a su madre, Isabel Pantoja, y sobre la que han circulado numerosas especulaciones.
Kiko Rivera rompe su silencio

En sus primeras declaraciones tras la controversia, Kiko ha querido ser tajante y cerrar el capítulo sin entrar en demasiados detalles. “La verdad solo tiene un camino”, ha afirmado en el programa El tiempo justo, dejando claro que no piensa alimentar la polémica generada tras la intervención de la guardesa de Cantora en televisión.
El DJ también ha hecho referencia al misterio que rodea a la famosa maleta que salió de la finca, un asunto que ha generado multitud de rumores sobre su posible contenido. Lejos de entrar en teorías, Kiko ha optado por quitar hierro al asunto con un tono distendido. “Luego os enseño por redes sociales lo que había”, comentó, dejando entrever que no se trataría de nada relevante pese a las especulaciones sobre posibles documentos relacionados con la herencia de Paquirri.
La situación, sin embargo, podría tener todavía derivadas legales. Según se ha comentado en el programa, el nuevo propietario vinculado a la finca Cantora estaría estudiando acciones judiciales tras revisar las imágenes de la entrada del DJ y su pareja. “Ha consultado con sus abogados para ver qué medidas legales podría tomar”, se ha señalado en el espacio televisivo, lo que abre la puerta a un nuevo frente en torno al episodio.
Mientras tanto, Kiko Rivera ha querido aprovechar sus declaraciones para enviar un mensaje de tranquilidad sobre su vida personal. “Todo me va bien. La gente está escuchando mucho, que estoy muy contento”, ha asegurado, haciendo referencia tanto a su relación con Lola García como a su actual situación familiar, marcada por la distancia con su madre.
Irene Rosales da su opinión

En medio de esta nueva tormenta mediática, también ha cobrado protagonismo la opinión de Irene Rosales, expareja del DJ, que ha salido en su defensa pese a los enfrentamientos públicos que ambos han protagonizado en el pasado. Rosales ha apuntado directamente al entorno del artista como responsable de la situación vivida en Cantora.
“Kiko no ha sido más que un mero ejecutor, un mandado”, ha señalado, defendiendo que el DJ habría actuado siguiendo instrucciones. Además, ha criticado la gestión del episodio por parte del entorno familiar, asegurando que todo podría haberse evitado con una simple llamada previa para evitar el conflicto.
Con estas nuevas declaraciones, el episodio de Cantora vuelve a reabrirse en el terreno mediático y deja abiertas varias incógnitas sobre lo ocurrido en la finca. Por ahora, Kiko Rivera insiste en rebajar la tensión y mantener el foco en su presente, aunque la polémica continúa sumando nuevos capítulos.
A pesar de sus intentos por rebajar la tensión, el episodio en Cantora sigue generando un intenso debate en los programas de televisión y en redes sociales, donde las opiniones se dividen entre quienes consideran que su actuación fue correcta y quienes creen que la situación podría haberse gestionado de otra forma. La entrada en la finca familiar ha reabierto viejas heridas en un entorno ya marcado por años de desencuentros públicos y mediáticos.
Por el momento, Kiko Rivera parece decidido a pasar página y centrarse en su vida personal junto a Lola García, mientras el caso de Cantora continúa generando titulares. Sin embargo, la posibilidad de nuevas acciones legales y las diferentes versiones de lo ocurrido apuntan a que este asunto todavía no está cerrado y podría seguir dando que hablar en las próximas semanas.














