Susanna Griso confiesa su secreto: “Siempre he querido tomarme un año sabático”. La presentadora, uno de los rostros más reconocibles de la televisión en España, ha hablado abiertamente sobre su futuro profesional y personal, dejando claro que, aunque sigue plenamente comprometida con su trabajo, siente cada vez más cerca la necesidad de parar. Una confesión sincera que refleja tanto su larga trayectoria como su manera de entender el equilibrio entre la vida laboral y el bienestar personal.
El secreto de Susanna Griso

Con 56 años y más de cuatro décadas de carrera, Susanna Griso lleva trabajando desde que tenía 16 años. En la actualidad está al frente de ‘Espejo Público’, el magacín de actualidad de Antena 3 que presenta desde hace ya más de 20 años, dando los buenos días a millones de espectadores. Antes de este proyecto, fue uno de los pilares de Antena 3 Noticias, y previamente pasó por TVE y TV3, construyendo una carrera sólida, constante y muy exigente. Una trayectoria imparable que, como ella misma reconoce, también necesita pausas.
En estos días, la periodista se encuentra disfrutando de unas vacaciones navideñas, un descanso breve pero necesario antes de retomar su rutina habitual tras Reyes. Un parón de apenas unas semanas que, sin embargo, le ha servido para reflexionar sobre la posibilidad de un descanso mucho más largo en el futuro. Y es ahí donde aparece esa idea que lleva tiempo rondándole la cabeza: un año sabático.
Hace unos días, durante su asistencia al concierto que Manuel Carrasco ofreció en el Festival Starlite, en Madrid, Susanna Griso fue clara y directa al hablar de ese deseo. “Siempre he soñado con un año sabático. Caerá, en algún momento caerá. Llevo trabajando desde los 16 años y creo que es buenísimo”, afirmó. Una declaración que deja claro que no se trata de un capricho pasajero, sino de una idea meditada que considera necesaria y saludable tras tantos años de exposición pública y ritmo frenético.
La presentadora también quiso profundizar en esa reflexión sobre la importancia de saber frenar a tiempo. “Creo que en esta vida hay que saber parar. Sobre todo los que nos dedicamos a esto, los que estamos un poco de cara al escaparate necesitamos en un momento dado reposar y cargar pilas”, explicó. Unas palabras que evidencian su conciencia sobre las exigencias de un trabajo tan visible y sobre cómo el descanso es una parte fundamental del equilibrio personal.
Susanna Griso: «Ojalá me llegue el momento»

Además, Susanna Griso no solo tiene claro que quiere tomarse ese año sabático, sino también cómo le gustaría aprovecharlo. Entre sus planes están mejorar su francés, viajar, tener tiempo para ella misma y, sobre todo, no madrugar. Un deseo muy significativo en alguien que lleva décadas levantándose de madrugada para ponerse frente a las cámaras. No en vano, ella misma ha contado en más de una ocasión cómo es su rutina diaria: “Me levanto a las 4:30 o cinco de la mañana y, como soy un motor gasolina, tal y como me levanto me pongo a escribir”. Un ritmo exigente que explica perfectamente por qué sueña con un descanso prolongado.
Eso sí, la periodista quiso dejar claro que ese año sabático no será inmediato. “No estoy diciendo que me lo coja el año que viene, que ahora parece que estoy yo anticipando… Ojalá me llegue el momento, pero vamos, sí me gustaría hacerlo”, matizó. Por ahora, su prioridad sigue siendo su trabajo y los compromisos personales que tiene por delante, entre ellos uno muy especial.
Y es que el próximo verano será clave en la vida de Susanna Griso. La presentadora celebrará su boda con Luis Enríquez el 25 de julio de 2026, una fecha ya marcada en rojo en su calendario. El enlace tendrá lugar en la Costa Brava, en un entorno muy significativo para ella, y será una celebración alejada de los excesos, fiel a su estilo discreto y natural. Los padrinos serán los hijos de ambos, y entre los invitados habrá algunos compañeros de televisión, que disfrutarán de un ambiente relajado con un picoteo informal y de pie.
También ha adelantado algunos detalles sobre su look nupcial. Susanna ha explicado que llevará un vestido de boda relajado, acorde con una ceremonia junto al mar, y que apostará por la comodidad incluso en el calzado, con zapatos de poco tacón. Una elección que encaja perfectamente con su manera de entender este momento tan especial, priorizando sentirse ella misma por encima de cualquier protocolo.
Tras la boda, llegará el viaje de novios, unas semanas de desconexión que, aunque no equivalen a ese ansiado año sabático, sí supondrán un respiro importante. Un tiempo para disfrutar del amor, del descanso y de una nueva etapa personal, antes de volver, previsiblemente, a su puesto habitual en televisión.
Así, mientras el año sabático sigue siendo un deseo a medio o largo plazo, Susanna Griso continúa demostrando que sabe mirar hacia adelante sin perder de vista todo lo que ha construido. Una profesional incansable que, por primera vez sin tapujos, admite que parar también forma parte del éxito y que, cuando llegue el momento, se permitirá cumplir ese sueño que lleva años guardando.




















































