No hubo milagro en la Riviera Maya. Las series diarias españolas aterrizaron en los XIII Premios Platino con la maleta llena de ilusión y audiencia en prime time, pero se volvieron a casa con las manos vacías. El arrasón de la noche lo protagonizó la argentina ‘El Eternauta’ (Netflix) con ocho estatuillas, incluyendo mejor miniserie y mejor actor para Ricardo Darín. Anatomía de un instante (Movistar Plus+) sumó cinco premios, y la brasileña Beleza Fatal se convirtió en la inesperada ganadora de la categoría de larga duración en la que competían La Promesa y Sueños de libertad.
La noche de ‘El Eternauta’ y el batacazo de las diarias
La gala celebrada el sábado en el Teatro Gran Tlachco de Xcaret, que La 2 emitirá esta noche, confirmó a Ricardo Darín como el rey de la velada. La adaptación de la novela gráfica argentina se impuso en apartados mayores y técnicos: dirección (Bruno Stagnaro), montaje, música, efectos especiales, sonido, dirección de arte y dos premios de interpretación (Darín y César Troncoso). Un auténtico repóquer de estatuillas que dejó poco margen para el resto.
El segundo palmarés más brillante fue para la producción española Anatomía de un instante, que recogió cuatro premios técnicos y el Platino del Público a mejor interpretación masculina para Álvaro Morte. Pero la pelea por el trono ya estaba decidida antes del ecuador de la ceremonia.
La Promesa y Sueños de libertad se van de vacío (y la brasileña se lleva el premio)
Las series diarias de RTVE y Antena 3, fenómenos de audiencia en la sobremesa patria, viajaron a México con el sueño de repetir el éxito de otras ediciones. Sin embargo, la brasileña Beleza Fatal fue la ganadora en la categoría de mejor serie de larga duración, dejando a La Promesa y Sueños de libertad con con las ganas. No hubo sorpresa agridulce, solo decepción discreta en las filas españolas.
«Las diarias tienen un músculo narrativo tremendo, pero a veces los jurados de festivales se dejan seducir por el envoltorio de las miniseries», comenta una fuente cercana a la producción, que prefiere mantener el anonimato porque la diplomacia manda. La brasileña, una historia de venganza y glamour, convenció al jurado con un acabado más internacional y un elenco que ya había dado que hablar en otras entregas nórdicas.
El eterno dilema: ¿por qué las series diarias no arrasan en los Platino?
No es la primera vez que los formatos de largo recorrido se quedan a las puertas. La Promesa ya acumulaba una nominación en 2024 que no se materializó, y Sueños de libertad aspiraba a consolidar su primer año en antena con un broche internacional. Pero el patrón se repite: los premios iberoamericanos suelen preferir las series limitadas o las adaptaciones de alto presupuesto ante los culebrones diarios, por más que estos tengan millones de seguidores fieles.
La cuestión no es de calidad —ambas producciones mantienen una factura técnica impecable y han sido exportadas a buena parte del continente—, sino de percepción. La televisión diaria todavía carga con el sambenito de ser «menor», aunque los datos de visionado en plataformas y la resistencia en parrilla demuestren lo contrario. Mientras tanto, la web oficial de los Premios Platino ya presume de sus estrellas y del tirón mediático de la ceremonia.
La edición 2027 será otra oportunidad. Las cadenas españolas ya han insinuado que repetirán con sus titanes de la tarde, pero tendrán que vérselas con una hornada de series argentinas y brasileñas que pisan fuerte. El público, al menos, sigue premiando con su lealtad lo que los jurados a veces ignoran.
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 7/10. Mucha alfombra roja y pocas sonrisas para las series diarias patrias. El arrasón argentino deja algún que otro pellizco de orgullo herido.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana El Eternauta y con él Ricardo Darín, que suma otro galardón a su vitrina. Pierden La Promesa y Sueños de libertad, que se van con las manos vacías tras ilusionar a sus fieles.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: El año que viene volverán a intentarlo, pero los Platino parecen tener debilidad por las miniseries de alto presupuesto. Quizás toque cambiar de estrategia o esperar a que cambie el jurado.







