Gracie Abrams, la voz detrás de ‘Close to You’, ha roto su silencio sobre su relación con el actor irlandés Paul Mescal. Dos años después de que la pareja se dejase ver junta por primera vez, la cantante de 26 años confiesa en Vogue que el amor estable le provocó un vértigo inesperado. ‘Temía que sentirme segura y estable amenazara mi impulso para escribir música’, revela. Y remata con un lacónico: ‘Me desconcertó’.
El temor a que el amor ‘apague’ la musa creativa
La artista, que lanza su tercer disco —’Daughter from Hell’— el próximo mes de julio, admite que al principio de su noviazgo creyó que la serenidad sentimental sería incompatible con su proceso de composición. Era un pánico íntimo, casi supersticioso: la paz doméstica como enemiga de las letras afiladas.
Conviene matizar que la realidad ha resultado ser justo la contraria. Lejos de bloquearla, la convivencia con Mescal mientras él rodaba Hamnet se convirtió en una fuente inagotable de ideas. ‘Era como volver a casa y leer el mejor libro del mundo’, rememora la cantante. ‘Eso es hablar cada día con alguien que está creando algo así’.
El actor de Aftersun, que también se prepara para encarnar a Paul McCartney en las próximas películas biográficas de los Beatles, compró a Abrams un magnetófono de bobina de los años 60, un objeto de culto entre amantes del sonido analógico, y le enseñó a usarlo. Juntos improvisan, y ella admite, sin pudor, que él es ‘mucho mejor que yo a la guitarra’.
Un compañero de piso inesperado y un perro atrapado en Los Ángeles
La vida en el piso londinense de la pareja tuvo un inquilino extra: August Abrams, el hermano menor de la cantante, que pasó allí su semestre de intercambio. Una convivencia que, según fuentes cercanas, afianzó aún más los lazos familiares.
El otro miembro de la familia que aún no ha logrado cruzar el Atlántico es Weenie, el dachshund de Gracie. Las restricciones de viaje para animales lo mantienen varado en California, y la situación, al parecer, desespera a Mescal. ‘Paul está desesperado por traerlo a Londres’, bromeó Abrams.
La seguridad no apaga la musa: la enciende en una frecuencia que la artista a veces tarda en reconocer.
El mito de la artista que teme el amor y cómo Gracie Abrams lo ha desmontado
El temor a que una relación estable fagocitara la creatividad no es nuevo en la industria musical. Taylor Swift, durante años, fue leída en clave de exnovios y rupturas, y se especuló con que su actual relación con Travis Kelce significaría un giro hacia letras más suaves. Sin embargo, The Tortured Poets Department demostró que la madurez emocional no diluye el filo narrativo.
En el caso de Abrams, el equilibrio es aún más gráfico. Su disco Daughter from Hell —que verá la luz en julio— llega tras dos años de intensa convivencia profesional y personal con Mescal. La gira de presentación, cuyas fechas se esperan para el otoño, será la prueba de fuego de una artista que ha aprendido que la inspiración también llega en forma de serenidad cotidiana, no solo de desamor.
El precedente de artistas como Adele o Billie Eilish, que han hecho de la intimidad familiar un pilar creativo, refuerza la tesis. La industria, a ratos, sigue vendiendo el cliché de la musa herida; Gracie Abrams, con su entrevista, ha puesto una coma elegante a ese relato.
El Veredicto VIP
- 📸 Imagen pública: Abrams se posiciona como una artista que desmonta el mito de que el amor estable es un lastre para la creatividad.
- 💎 El detalle de lujo: El magnetófono de bobina de los años 60 que Mescal regaló, una pieza de coleccionista que conecta lo vintage con la esencia musical de la pareja.
- 🗣️ El entorno cuenta: Fuentes próximas a la cantante aseguran que la pareja se consolida profesionalmente en Londres, con el actor a punto de iniciar los rodajes de los biopics de los Beatles.







