Hace ya cuatro meses que Álex Lequio lucha contra el cáncer. La triste noticia ha despertado una corriente de simpatía y apoyo hacia al joven. No en vano, el hijo de Ana Obregón y Alessandro Lequio está plantando cara a la enfermedad con gran fortaleza y una perenne sonrisa. Mientras todavía se desconoce si podrá regresar a España para continuar con su tratamiento, Álex ha recibido una inesperada sorpresa.
La peor noticia

El mundo se derrumbó para Ana Obregón y Alessandro Lequio cuando tuvieron conocimiento de que Álex estaba enfermo. La noticia la recibieron en Madrid y pronto decidieron que lo mejor era que su hijo siguiera tratamiento en Nueva York. Es en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center el lugar escogido por la familia para que Álex supere la grave dolencia que padece.
Según confirmó Alessandro, el doctor que dirige el tratamiento que está recibiendo su hijo es Josep Baselga. Se trata de un primer espada en el campo de la oncología especializado en cáncer de mama. También tiene un largo recorrido en el apartado de la investigación oncológica que le ha reportado gran reconocimiento. Al respecto de este doctor, Lequio expresó que Álex estaba en las mejores manos y que esperaban su pronta recuperación.
Pasado, pisado

Lo cierto es que Álex Lequio está rodeado por toda su familia en este difícil trance. Hace unos días, recibió una inesperada sorpresa, la visita de Clemente, según publica Informalia. A buen seguro estos días habrán significado un chute de energía positiva para el joven. Aunque han tenido poco contacto debido a las desavenencias entre sus madres, Álex y Clemente están dispuestos a recuperar el tiempo perdido.
Cuando Alessandro conoció a Ana Obregón estaba casado con Antonia Dell’Atte, madre de su hijo Clemente. El conde y la actriz se enamoraron y eso marcó el final del matrimonio de él con la italiana. A partir de ese momento, empezó un cruce de descalificaciones entre ambas mujeres en la prensa que animó las tertulias rosas durante años.
Y se hizo el milagro

La artífice de la reconciliación familiar ha sido María Palacios, actual esposa de Alessandro. La estilista puso todo de su parte para que los enfrentados limaran asperezas y lo ha conseguido. El resultado es que Ana y Antonia han retomado el contacto y mantienen una relación cordial que ha enterrado las palabras malsonantes de otra época.
Durante años, Clemente Lequio nada quería saber de su padre. Se posicionó al lado de su madre e hizo frente común con ella. Alessandro intentó la reconciliación con su hijo mayor en diferentes ocasiones pero no fue posible. La mediación de María ha hecho que donde hubo incomprensión ahora reine la paz. Prueba de esto es la visita de Clemente a Nueva York para estar con Álex.
Sin fecha de regreso

Desde el principio, Ana y Alessandro decidieron que Álex estuviera protegido por una burbuja que impidiera filtraciones a los medios. Se trataba de resguardar a su hijo de los medios para evitar que nada pudiera causarle intranquilidad. Ya son cuatro meses los que lleva Álex en Nueva York y junto a él permanece su madre, que confía en que pronto puedan regresar a Madrid. De momento, no hay fecha de regreso.
En su comparecencia ante los medios, Lequio hizo de tripas corazón y abordó algunas cuestiones relacionadas con su hijo. Estaba previsto que fuera Álex quien asistiera al evento pero la enfermedad lo impidió. Alessandro se mostró abatido pero intentó lanzar un mensaje positivo. Sin duda, está viviendo uno de sus peores momentos.
Bien está lo que bien acaba

Hace tiempo que Clemente se instaló en Miami. Allí sigue desarrollando su faceta de modelo, una pasión heredera de su madre. Recordemos que Antonia Dell’Atte fue una de las musas de Armani. El hijo mayor de Alessandro practica mucho deporte y eso ha hecho que su cambio físico sea notable. En cuanto a la relación con su padre, se ha estabilizado. De hecho, Alessandro se deshace en elogios hacia él.
Para Antonia, la separación geográfica de Clemente es dolorosa. Ambos están muy unidos y eso hace que intenten mitigar la distancia a través del teléfono. De momento, el hijo mayor de Lequio no tiene intención de volver a España. Tal como expresó su hermano, se encuentra muy bien en Miami. Anteriormente residió en Milán.
La larga espera

Poco o nada se sabe del punto en el que se encuentra Álex Lequio. El pasado mes de julio se habló de que pasaría por el quirófano. La intervención está destinada a eliminar el tumor. La familia no ha querido revelar en qué parte del cuerpo está ubicado. Recientemente, Ana y Alessandro compartieron en redes sociales una imagen junto a su hijo, que aparecía con signos evidentes de estar sometiéndose a quimioterapia.
Hasta entonces, la familia había optado por mantener un perfil bajo en beneficio de Álex. Sin embargo, al enterarse de que iban a ser portada de una revista del corazón, decidieron publicar la fotografía. Todo indica que lo hicieron para evitar comentarios sobre un posible lucro producido con el reportaje. Nada más lejos de la realidad. Sin embargo, el ejemplo Terelu Campos ha calado hondo entre los famosos afectados por el cáncer y desean desvincularse del rendimiento económico que la colaboradora de Sálvame y su hermana Carmen Borrego están haciendo de una enfermedad que cada año se cobra nuevas víctimas.










«Las Campos es un programa que no se ha interpretado bien» asegura María Teresa Campos. La matriarca de las Campos se ha desahogado con su ahora amiga Mila Ximénez. En cuanto al programa que tiene con sus dos hijas, solo tiene buenas palabras. Aunque asegura que hay un sector muy amplio de la sociedad que no ha entendido el formato. «Es un programa de una familia pasado por el humor» añade. Muchas han sido las críticas que ha recibido tras verla a ver este tipo de programa. Resultaba raro ver a una periodista como ella, con una carrera profesional intachable haciendo semejante circo con sus hijas. No ha podido decir con seguridad cuando volverá la emisión porque no lo sabe. Lo que llama muchísimo la atención.
María Teresa Campos ha hablado sobre sus amoríos de joven y sobre la fatal muerte de su marido. De la que nunca ha hablado por respeto a la familia de su difunto marido. Aunque las que si que han hablado de él y de lo que paso han sido sus hijas. «Tenía una situación que quería cambiar y no podía cambiar» ha comentado María Teresa. Es lo único que ha dicho respecto a su matrimonio con el padre sus hijas. La pareja puede que no pasase por un buen momento. Ya que la periodista emprendió su camino a
«A mi no me dio el ictus por casualidad, ni porque yo tuviera predisposición a estar enferma» ha empezando explicando cómo pasó todo. Lo cierto es que María Teresa Campos nunca ha hablado sobre este tema y mucho menos poner nombres y apellidos al por qué le sucedió. «A mí el ictus me dio por puñaladas que me han clavado» y -san sacabó-. María Teresa tiene claro que el ictus fue el resultado de una serie de circunstancias por las que estaba pasando. Unas situaciones muy desfavorables que la periodista no supo como asumir.
María Teresa Campos quiere seguir trabajando en lo que es como el salón de su casa, la televisión. Asegura que «estoy contratada, y ahora mismo de ese tema prefiero callarme». Curioso que María Teresa guarde silencio en cuanto a su futuro profesional, ya que hace poco se ha publicado que María Teresa está bastante enfadada con la cadena. Asegura que recibe mucho cariño cuando sale a la calle. Y que todas las personas con las que se encuentra le preguntan «¿cuándo vuelves?». Por tanto, lo que si que ha querido dejar claro es que «no he tirado la toalla profesionalmente» pero, no hay duda de que actualmente no está trabajando.
«Llevo cuatro años con Edmundo, pone alegría en mi vida». Sin duda María Teresa afirma que Edmundo es la persona que en estos momentos merece estar a su lado. Se complementan bastante bien, aunque también asegura que tiene mucho carácter cuando él la hace rabiar. «Es una persona hipersensible, muy exigente y yo tengo mi carácter» añade María Teresa. La periodista ha querido aclarar así los rumores que ha habido en los últimos tiempos sobre una posible crisis.
«Lo del disco fue un fisco. Fui a firmar a un sitio al que no había que ir» ha dicho María Teresa. Dejando por los suelos al centro de Corte Inglés donde realizó, la fracasa firma de discos. Pero si que ha querido comentar que no todo fue como se ha contado. Y ha defendido que no se anunció pero que si se esforzaron en llamar a los fotógrafos para que estuvieran allí. Y así poder fotografiar la soledad de María Teresa Campos y su novio ante la falta de personas.
María Teresa Campos tiene en venta la casa donde actualmente vive porque se le queda grande. Esa casa era para que vivan dos familias y ahora solo la comparte con Edmundo. Una mansión como hemos podido observar en diferentes momentos. «No me van a dar lo que me costó» asegura, pero quiere venderla y deshacerse de ella. «Espero tener muy buenas noticias dentro de poco» habla esperanzada sobre un posible comprador. Desea irse a una casa más pequeña y que se encuentre cercana a la casa de sus dos hijas. Una casa con bonitas vistas y que tenga también terreno verde. Porque a Edmundo le encanta la naturaleza y las flores.
Asegura que sus hijas están más unidas que nunca. Y tiene un razón, la culpable de que estén más unidas «ha sido más por Carmen». Al parecer Carmen Borrego siempre ha estado más despegada de su madre y su hermana. «Cuando nosotros íbamos a un sitio, ella iba a otro» pero ahora las cosas han cambiado. Desde que encaminaron su aventura en Las Campos, las tres se han unido muchísimo. Los malos momentos por los que han tenido que pasar también ha hecho que se consolide su relación. «Dios me ha dado dos hijas maravillosas» dice de sus dos hijas.















María Lapiedra aparecía en Cazamariposas contando que podría estar embarazada de Gustavo González. Ya que hace apenas un mes no utilizan métodos anticonceptivos y como todo el mundo sabe, los dos son muy fogosos. Gustavo sin embargo, ha asegurado en Sálvame que todavía no se han puesto «manos a la obra». No es raro que uno diga una cosa en su programa y el otro, otra. Ya estamos acostumbrados a ver como manejan los tiempos y las informaciones. Mila Ximénez asegura que es María la que controla todo. La que controla los tiempos y el qué contar.
Resulta un poco contradictorio que María diga en Cazamariposas que podría estar embarazada y que a su vez, Gustavo diga en Sálvame que no lo han intentado todavía. Gustavo ha defendido, de nuevo, a María en su programa con uñas y dientes. Ha asegurado que su pareja le preguntó si podía decir esa información en su programa. Refiriéndose con esto, a que estaba avisado por ella de que hablaría de ello. Pero lo cierto es que ya no sabemos diferenciar de lo que es montaje con lo que no. O de cuando están de broma o cuando no.
Muchas cosas sorprendentes se han llevado a cabo en Sálvame. Todos fuimos testigos de como Rosa Benito quemaba sus alianzas de boda para olvidar así, el matrimonio que tuvo con Amador Mohedano. Pero ayer el protagonista sin duda fue Gustavo González. Que de paparazzi ha pasado a ser personaje público. Y está bien contenta, porque le encanta aparecer en los platós y conceder entrevistas. Más le encanta todavía a su pareja. Ayer, en Sálvame, la dirección del programa tuvo la brillante idea de que Gustavo se hiciera un análisis de esperma. Y no se piensen que Gustavo se negó por vergüenza a estar en la televisión o por dignidad como persona, no, aceptó.
María Lapiedra intervino en Sálvame cuando su pareja estaba yendo a hacerse los análisis. Suponemos que le costó entrar en directo ya que no le gustan las cámaras y además, aborrece trabajar en televisión. Pero intervino y claro, sus declaraciones sorprendieron. No dudo en hablar de la familia de Gustavo y de los hijos. Algo de lo que Gustavo ha pedido que no se hable y por lo que discutió con Mila Ximénez al principio del programa. Aseguró -de nuevo- que Gustavo tiene que arreglar las cosas con su familia. Y que ella sí que ve que pase tiempo con sus hijos. Aunque entiende que puedan sentar mal ciertas cosas.


Marián Flores nos sorprendió a todos con una llamada telefónica. En esa llamada no solo apoyaba y defendía a su hijo Diego Matamoros sino que reprochaba a Kiko Matamoros muchas cosas. Entre todo lo que dijo, reprochaba a Kiko Matamoros que llevase 20 años machacándola públicamente. Algo que no tiene mucho sentido porque lo cierto es que, Kiko Matamoros no ha hablado de la madre de sus hijos. Kiko Matamoros se quedaba ojiplático con la llamada de su ex mujer y no dudaba en responderla de la mejor manera posible. Con elegancia y con un tono bastante calmado, dejaba claro que todo lo que decía era absurdo.


















En Supervivientes, Mila Ximénez demostró de qué pasta está hecha. En muy pocas ocasiones se mostró conciliadora. Sabe que su figura infunde respeto y de ahí que se desbocara en diferentes ocasiones. Y, cuidado, porque todos podemos perder las formas pero no soltar las barbaridades que ella soltó por la boca.
Si algo llama poderosamente la atención en Mila Ximénez es su rasero a la hora de medir los temas familiares. Una tarde, montó en cólera contra la directora de Semana porque había publicado en la revista un paseo de ella con su hija y nietos.




















