No hay duda de que el año 2018 se acaba de una forma bastante amarga para Bertín Osborne. Si en el terreno profesional, encadena proyectos que no acaban de despegar, en lo personal las últimas informaciones hacen que nos preocupemos por el estado de salud de Kike, su hijo enfermo. Las palabras de Alejandra Osborne, hija del cantante, han hecho saltar todas las alertas.
Una lucha incansable

Kike es el ejemplo que todos deberíamos seguir. A pesar de su corta edad, el hijo de Bertín Osborne y Fabiola Martínez está demostrando tener una capacidad de lucha y superación insuperable. La enfermedad degenerativa que sufre desde nacimiento no ha impedido que mengue su simpatía. Todos coinciden en que es una suerte estar cerca de él porque sus sonrisas son contagiosas y cargan de energía a quienes velan por él. Sin embargo, las declaraciones de su hermana mayor, hija de Bertín y Sandra Domecq, han hecho que nos volvamos a preocupar por su estado de salud. ¿Cómo se encuentra el pequeño?
Las palabras que hacen que nos preocupemos

Hace tan solo unas semanas, Kike fue intervenido quirúrgicamente. Una operación que sirvió para que sus músculos, atrofiados por la enfermedad, pudieran recuperar parte de la elasticidad. En palabras de Bertín, la operación fue «muy complicada, se le hicieron diecinueve cortes en todo el cuerpo pero es un valiente y un luchador». Los facultativos quedaron muy satisfechos con la operación, pero ahora su hermana mayor, Alejandra Osborne, ha intranquilizado a los seguidores del cantante al asegurar que el pequeño «tiene calambres y muchos dolores», algo que mitiga con «su buena actitud». Tan cariñosa como siempre, la joven también quiso explicar que su tío Rodrigo, hermano de su madre, también tiene la misma enfermedad que Kike: «hace cosas de un niño de tres años».
La muerte de su hijo

Todavía no se ha repuesto del peor episodio de su vida. Superar la muerte de un hijo es lo más doloroso que puede suceder a una persona. Y de eso, Bertín sabe perfectamente cuáles son las consecuencias. Él mismo ha confesado que la muerte de su hijo recién nació fue terrible. Y mucho más en las circunstancias en las que sucedió: “estábamos en La Paz, el médico salió y me dijo que era imposible. Me dijo que si quería verle por última vez, le cogí en mis manos y murió en mi regazo”, ha contado visiblemente emocionado. Sin duda alguna, uno de los momentos más trágicos de su vida. Una situación que, por fortuna, no ha vuelto a vivir con su hijo Kike, que se recupera de una última operación. Es ahora su mayor preocupación, tal y como ha explicado.
Alejandra más lejos de su padre

Alejandra Osborne quiere cambiar de aires porque tiene nuevos proyectos. Sobre los mismos, guarda silencio pero se intuye que son maravillosos a tenor de las expresiones que utiliza para describirlos. La hija mayor de Bertín es otra desde que se separara de su marido. Nada hacía presagiar la ruptura, de ahí el disgusto que se llevó su padre. Y es que Bertín Osborne ha llegado a emocionarse hasta las lágrimas al hablar del asunto. Para él, su yerno era, y sigue siendo, una persona muy querida.
Bertín ha llegado a manifestar que ansiaba que su hija y Joaquín Buendía volvieran a unirse. No parece que vaya a cumplirse su deseo. Para Alejandra, su marido es pasado. Es otra desde que se separó. Se la ve feliz y con muchas ganas de disfrutar de la vida. Sigue residiendo en Sevilla con sus hijos. En nada, Bertín empieza su gira de conciertos. Sin embargo, lejos de resultar una decisión feliz, el cantante se va muy preocupado a recorrer los escenarios para presentar su nuevo disco. Le sobran los motivos.


















Kiko Matamoros y Marián Flores estuvieron casados durante muchos años, e incluso él llevó los asuntos profesionales de su cuñada, Mar, durante mucho tiempo. De aquella relación nacieron cuatro hijos, tres chicas y un chico, Diego Matamoros. Marián nunca ha visitado ningún plató ni ha concedido exclusiva alguna para hablar de los años que pasó junto al tertuliano. Su postura ha sido absolutamente elegante. Y eso que , junto con la esposa de Gustavo González, es la mujer más codiciada por los programas de corazón. Su testimonio no tiene precio. Pero podría romper su silencio.

















































































