Antonio Montero es uno de los periodistas de corazón más reconocidos en este país. Desde que empezó su andadura profesional en 1986, de la mano de la agencia Korpa, cuenta con grandes logros a sus espaldas. Fue él, por ejemplo, el primero en fotografiar a la Infanta Elena con Jaime de Marichalar. Exclusivas como esta, han hecho que mucho de sus compañeros le conozcan como el paparazzi de la Casa Real. Hasta el momento, poco conocíamos de su vida privada. Pero en los últimos meses ha dado un giro muy interesante a su perfil profesional: participaciones en concursos, infidelidades, problemas personales, ¿Estamos ante una nueva estrella del entretenimiento? 


 

Rechazado por todos los realitis de Telecinco 

> Antonio Montero empezó a trabajar en Sálvame de forma oficial hace dos años. Hasta entonces, el periodista se mantuvo muy reacio a colaborar con el programa estrella de la cadena. Pero, tal y como el ha contado, los cambios en el mundo del corazón le obligaron a doblegar su voluntad. Empezó ejerciendo un periodismo muy estricto, estando en contacto con la dirección de forma directa y anunciando grandes informaciones a los espectadores. Su vida profesional siguió igual hasta descubrir su ilusión por entrar en los dos realitis más conocidos de Telecinco: GH VIP y Supervivientes.  

Después de participar en Sálvame Okupa, un concurso basado en la convivencia de los colaboradores de Sálvame, se despertó en el un interés por formar parte del casting de GH VIP. Sin embargo, la cúpula del programa no vio interesante su fichaje. A pesar de que había dado grandes momentos en Sálvame Okupa, para ellos no era suficiente. Fue entonces cuando Montero intentó negociar para concursar en Supervivientes. Estrategia que no le salió bien debido a un desacuerdo económico. “Estoy fastidiado con el tema. Me había hecho ilusiones”, declaraba.  

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