Brooklyn Beckham y Nicola Peltz volvieron a dar de qué hablar el pasado 31 de octubre: cuero, abdominales de goma y una foto de tres que ha incendiado las redes.
El Superman de gomaespuma y el cuero que sí acertó
La escena se produjo en Los Ángeles, en una de esas fiestas de Halloween que la ciudad encadena con puntualidad milimétrica. Brooklyn, 27 años, apostó por Superman: traje completo, pectorales de espuma y las consabidas gafas de Clark Kent. Nicola, 31, se transformó en Catwoman con un top corto de piel ceñido al cuerpo y pantalón a juego. Hasta ahí, la coreografía previsible de una pareja que entiende el disfraz como extensión del escaparate. El problema llegó con el tercer vértice.
Damian Hurley, 24 años, hijo único de Elizabeth Hurley, apareció con un mono de cuero de escote profundo inspirado en el que lució Michael Jackson en la era de Dangerous. El mismo material, el mismo brillo, idéntica paleta. Nicola y Damian parecían vestidos por el mismo atelier; Brooklyn, por otro completamente distinto.
La pose que convirtió a Brooklyn en el tercer vértice
En una de las imágenes que el propio Brooklyn compartió en Instagram, Damian rodea a Nicola con el brazo mientras el hijo mayor de David y Victoria Beckham permanece detrás, las manos en los bolsillos y una sonrisa que no termina de encajar. la imagen dejó a Brooklyn Beckham en un segundo plano incómodo, y sus seguidores tardaron apenas unos segundos en verbalizarlo.
‘Bless him, he looks like a spare part’, escribió uno. ‘Brooklyn looks so out of place’, coincidió otro. ‘Why is she wearing a matching costume with some other guy?’, preguntó un tercero. Hubo incluso quien dictó sentencia estilística: en esta tesitura, un traje de Batman le habría sentado bastante mejor. Una parte de sus seguidores contestó con ironía; la mayoría de los comentarios apuntaba en la misma dirección. los comentarios no tardaron en señalar al tercero de la ecuación, y la etiqueta de third wheel —rueda de repuesto, en la jerga anglosajona— voló de cuenta en cuenta.
En una fotografía de tres, quien mete las manos en los bolsillos ya ha perdido la pose y, casi siempre, también el relato.
Siete años, un aniversario y la palabra performative
El pasado jueves, la pareja celebró siete años juntos. El aniversario no remite a la boda —abril de 2022— ni a la renovación de votos de agosto de 2025, sino al día en que volvieron a coincidir en una fiesta de Halloween organizada por Leonardo DiCaprio en Los Ángeles, en 2019. Se habían conocido en Coachella en abril de 2017; el reencuentro hizo el resto.
Nicola acompañó su propio mensaje en redes: ‘Happy anniversary my love, my best friend, my everything’. Brooklyn publicó un beso en la mejilla —con un bolso Chanel rojo de 5.390 libras, unos 6.200 euros, en primer término—, dos ramos de flores y una carta manuscrita. Horas más tarde llegó la respuesta al goteo de críticas: una foto de su mujer y un texto en el que aseguraba estar obsesionado con ella y no importarle lo que dijeran. Brooklyn contestó con un mensaje que muchos leyeron como un pulso. Los comentarios no tardaron en devolverle la palabra que él mismo usó en su día contra sus padres: ‘performative’.
De Coachella al cumpleaños de David Furnish: la marca Beckham se juega en los hijos
Conviene separar el disfraz del diagnóstico. El disfraz es irreprochable: un Superman de gomaespuma, un cuero bien cortado y un mono de Michael Jackson que, en cualquier otra composición, habría sido el gran acierto de la noche. El diagnóstico es otro. el problema no fue el cuero sino la colocación de los cuerpos dentro del encuadre. La familia Beckham lleva tres décadas gestionando su imagen con precisión de relojería suiza: Victoria construyó una casa de moda sobre la silueta; David, una carrera posretirada sobre el contrato publicitario perfecto. Los hijos heredaron el mecanismo, no siempre el instinto.
Y aquí el detalle escuece de verdad. Brooklyn se ganó en su día titulares por tildar de ‘performative’ las publicaciones de sus padres en redes sociales. Que ahora sea él quien reciba ese mismo adjetivo convierte el episodio en un asunto de coherencia, no de vestuario. El precedente en el calendario de la jet set es clarísimo: la fiesta de Heidi Klum funciona como el gran examen anual del disfraz de famosos, y las parejas que aciertan lo hacen siempre en la misma dirección, coordinadas entre sí y con el resto del grupo en un papel secundario deliberado. Cuando el tercero de la foto lleva el mismo material y mejor encaje, la lectura cambia de tercio.
Queda el contexto doméstico, que no es menor. Damian Hurley y Brooklyn Beckham se conocen desde niños y comparten padrino, Sir Elton John. Hace apenas una semana coincidían en Venecia, en el 64 cumpleaños de David Furnish. La amistad no está en duda; la coreografía, sí. Con la temporada navideña a la vuelta de la esquina y el calendario social angelino en plena ebullición, la próxima publicación conjunta se leerá con lupa. Third wheel ya es tendencia, y en esta liga las etiquetas tardan mucho más en caerse de lo que tardaron en pegarse.
El Veredicto VIP
- 📸 Imagen pública: Brooklyn sale del episodio con la etiqueta de tercero incómodo y una defensa pública que algunos leen como sobreactuación.
- 💎 El detalle de lujo: el bolso Chanel rojo que Nicola pasea en la foto del aniversario se cotiza en 5.390 libras, unos 6.200 euros.
- 🗣️ El entorno cuenta: los seguidores de la pareja no ven tensión real en la amistad, sino un desajuste de guion avivado por la respuesta del propio Brooklyn.







