Mafalda Cardenal enamorada: confirma su romance y lo convierte en canciones

La cantautora alicantina reconoce en MujerHoy que ha encontrado el amor «de verdad, por fin» y que eso le ha cambiado la forma de componer. Belonia, su segundo álbum, cambia el desamor por la calma y amplía banda para la próxima gira.

Mafalda Cardenal enamorada y sin ningún pudor en decirlo: la cantautora alicantina ha confirmado en una entrevista con MujerHoy que ha encontrado el amor «de verdad, por fin» y que ese estado le ha cambiado hasta la forma de escribir.

El motivo no es menor. Su segundo álbum, Belonia, nace de un lugar luminoso que contrasta con el desamor que alimentó Mis notas de voz. Y ella lo cuenta sin rodeos: antes le rompían el corazón y componer era fácil; lo antinatural era escribir canciones felices.

De la herida al enamoramiento: lo que ha cambiado en su cabeza

«Me he enamorado de verdad, por fin, y estoy tranquila y feliz. Lo que me sale natural ahora es cantar canciones de amor», confiesa la artista en la entrevista publicada este domingo. Hace dos años, dice, le habría parecido imposible firmar un tema de amor sin que sonara impostado.

A ver, tampoco nos vendan la panacea: en Belonia sigue habiendo desamor, pero suena distinto. «No tienen tanto despecho ni tanto rencor. Son canciones más maduras, desde un lugar de ‘no te deseo lo peor, te deseo todo lo mejor’», explica. Traducción: la misma historia, contada por alguien que ya ha pasado el duelo.

Mafalda Cardenal admite que le encanta estar triste. Lo dice así, entre risas: llora un montón, se pone películas para llorar y confiesa haber soltado la lágrima con el documental de Mike Tyson y con el de Hombres G. Ahí es nada.

Y aprovecha para reivindicar el derecho al bajón: «Es supernecesario desahogarte y permitirte el lujo de estar mal». Eso sí, reconoce que el sufrimiento se ha romantizado como motor creativo, y que ella la primera en hacerlo. Coherencia, se llama.

Belonia no es un sitio en el mapa: es el domingo 15 de agosto

El título del disco remite a ese lugar de paz al que una quiere volver, y la cantante lo define con una precisión que da envidia: «Mi Belonia es cualquier lugar, persona o elemento que me haga sentir en paz». Puede ser un domingo 15 de agosto, sin responsabilidades, con la única preocupación de qué ponerse para salir o cuánto rato quedarse en la playa.

El disco no cuenta una ruptura: cuenta el momento exacto en el que una deja de tenerle rencor a la persona que se la provocó.

En Nada Mal hay una reivindicación de la propia valía que también funciona como ajuste de cuentas con su yo primerizo. «Más que la gente me haya puesto trabas, me las he puesto yo a mí misma», admite. Se veía como una niña pequeña en un mundo de tiburones, rodeada de productores con más trayectoria, y callaba por vergüenza. Resultado: canciones que se quedaron en el cajón.

El giro llegó con Tu Fan y con En mi balcón, dos temas que la colocaron como una de las voces jóvenes del pop español y que le enseñaron que la intimidad bien contada se comparte sola. En Alicante, donde vivió hasta los 18, todos sabían por quién iba Para que me cantes en el coche, esa del chico de la camiseta de la calavera. Le daba igual entonces y le da igual ahora.

Campamento en Candeleda y una gira que se amplía

Si Mis notas de voz lo escribió sola, en la cama y desde la tristeza, Belonia se cocinó de otra manera: alquiló una casa en Candeleda con Álex Palomo, Mailo García, Claudia Infante y Jordi Busquets y montó un campamento de composición entre amigos. «Quería quedarme a vivir allí», dice. Cero feats, pero cero frialdad de sesión con desconocidos.

La otra pata es el directo. La banda se amplía con Mailo al teclado, entra técnico de luces y el setlist se plantea como algo vivo, que se reescribe según lo que grite el público. Y con un lujo nuevo: por fin puede retirar canciones que ya no le apetece cantar.

Ahora la pregunta del millón, la que sobrevuela cualquier disco de amor: ¿aguantarán esas canciones el paso del tiempo o se quedan en el estado de ánimo de un año concreto? Ella lo tiene claro y así lo ha dicho: el reto es componer temas que sigan emocionando dentro de dos décadas.

El Termómetro de Cotilleo

  • 🌡️ Nivel de drama: 3/10. Aquí se llora, pero de gusto: el drama es existencial y lleva sintetizador.
  • 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana el pop español con una artista que se atreve a ser feliz; pierde el desamor como única musa rentable.
  • 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Cero salseo, pero ojo a la gira: ahí se verá si el enamoramiento aguanta los bises y las entrevistas de madrugada.