La mansión de la condesa de Romanones sale a la venta: 20 millones por 4.000 m² de fiestas en Marbella

Villa Annabel, en primera línea de playa de Los Monteros, ocupa más de 4.000 metros cuadrados de parcela y casi 800 construidos. Por sus salones pasaron Ava Gardner, Audrey Hepburn y los duques de Windsor.

En Villa Annabel se descifraron códigos, se sirvieron cócteles y se guardaron secretos. Ahora la casa busca dueño por 20 millones.

Cuatro mil metros que ya no se fabrican en Marbella

La propiedad se llama Villa Annabel y lleva semanas en el mercado con la agencia Engel & Völkers. Está en Los Monteros, en el lado este de Marbella, en primera línea de playa, sobre una parcela de más de 4.000 metros cuadrados. En la costa andaluza actual, una finca de ese tamaño frente al mar ya no se fabrica.

Pocas quedan.

La vivienda principal tiene casi 800 metros construidos, seis dormitorios y siete baños. Cuatro de esos dormitorios son suites de invitados, decoradas con más intención que prisa. El principal funciona como refugio aparte, con salón propio y una terraza en la azotea desde la que la vista corre sobre el agua hasta las montañas del Atlas.

La arquitectura es un homenaje al diseño morisco y andaluz: fachadas blancas, porche porticado, mármol desde la entrada hasta la piscina y canales de agua serpenteando entre palmeras y buganvillas. En mitad del jardín, separada de la casa familiar, hay una casita independiente completamente equipada. Los amplios ventanales se encargan del resto.

La condesa que espiaba a los nazis y cenaba con Ava Gardner

La casa perteneció a María Aline Griffith y Dexter, condesa viuda de Romanones, y esa es la parte que el folleto inmobiliario no puede poner en negrita. Nació en Nueva York en 1923 y con veinte años la reclutó la OSS, la agencia de inteligencia que después dio pie a la CIA. En 1944 llegó a Madrid como empleada de la Misión del Petróleo Americano, descifrando códigos y vigilando lo que la Alemania nazi movía en España.

La casa vale veinte millones por los metros, pero el precio real lo pone una década de secretos que nadie llegó a escriturar.

En España conoció a Luis de Figueroa y Pérez de Guzmán el Bueno, heredero del título de conde de Romanones, y en 1947 se casaron. Tuvieron tres hijos: Álvaro, Luis y Miguel. El matrimonio le abrió la puerta de la nobleza española y ella entró con la soltura de quien ya había jugado en ligas más peligrosas. Blanco y en botella.

Su día a día se repartía entre Madrid, Nueva York, la finca de Pascualete en Trujillo (Cáceres) y Villa Annabel. Por la casa marbellí pasaron la Duquesa de Alba, los Duques de Windsor, Ava Gardner y Audrey Hepburn. Anfitriona de oficio, Griffith convirtió la mansión en uno de los salones más codiciados de la Costa del Sol durante los Años de Oro.

Lo que Marbella ya no sabe comprar

Aquella Marbella se construyó a base de glamour importado: príncipes, actrices y herederos que veraneaban en Los Monteros y se dejaban fotografiar en en el chiringuito de moda. Grace Kelly y Rainiero de Mónaco formaban parte del paisaje. Hoy esa misma costa se vende con renders, domótica y seguridad privada, y las villas históricas van quedando como piezas sueltas. Eso se acabó.

Veinte millones por 4.000 metros en primera línea no es un precio escandaloso en el mercado marbellí actual; es un precio coherente. Lo que no tiene comparación es el expediente: una casa de los años cuarenta que fue a la vez salón social y tapadera. Ahí está el argumento de venta y ahí está el problema, porque ningún family office compra leyendas.

El comprador probable no se apellidará Romanones ni habrá oído hablar de la OSS. Será alguien que paga por metros, privacidad y una vista al Atlas. Y, como pasó con otras villas ilustres de la jet set marbellí, la memoria se quedará en el jardín, sin escriturar. Ahí es nada.

El Termómetro de Cotilleo

  • 🌡️ Nivel de drama: 4/10. Venta millonaria, fantasmas con glamour y cero gritos: salseo de guante blanco.
  • 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana la inmobiliaria, que vende historia sin pagarla; pierde Marbella, que cambia memoria por otra parcela impecable.
  • 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Reportaje de decoración en dos semanas y, para primavera, comprador extranjero con nombre discreto.