Halloween famosos: la noche en la que ningún rostro conocido de España es quien parece

Sensillo con S reunió a 200 invitados en la Sala Equis y convirtió la noche en un concurso de caracterización. Torito se llevó el jurado con un disfraz hecho junto a su marido y el premio del público aún está por decidir.

Halloween famosos: la tercera edición de Halloween con S reunió a 200 invitados y ningún rostro conocido se parecía a sí mismo.

Edgard Caro, conocido en redes como Sensillo con S, confesaba al día siguiente que seguía con ‘resaca emocional’. Razón no le falta: la Sala Equis se llenó de actores, cantantes, artistas drag y creadores dispuestos a desaparecer detrás de un maquillaje.

De la alfombra al casting de terror

Por allí pasaron Beatriz Rico, Cristian Soto, Chanel, Agoney, Samantha Ballentines, Le Cocó y Maica Benedicto, entre muchos otros. Nadie quería ser reconocido a la primera: la gracia del evento es justo la contraria, que el rostro desaparezca bajo la caracterización.

El photocall de más de doce metros daba el pistoletazo de salida y un segundo espacio servía para inmortalizar los detalles. Aquí no vale improvisar.

La decoración corrió a cargo del anfitrión con ayuda extra: terciopelo verde, escaleras cubiertas de musgo, y candelabros dorados. Su madre colaboró este año en la ambientación. Dos DJ, picoteo, vino y copas completaron la velada.

‘Siempre buscamos una estética muy sofisticada’, explicaba el organizador. Y se nota que detrás hay más obsesión que presupuesto descontrolado.

La fiesta la monta quien lleva años disfrazándose para los demás; el mérito es que ahora los demás se disfracen para él.

Torito se lleva el trofeo de una noche muy reñida

El premio al mejor disfraz fue para el comunicador Torito, que se lo trabajó junto a su marido. El jurado lo formaban Javier Botet, Amada Bernat, David Ambit y el propio Sensillo con S.

‘Había seis favoritos y debatimos sobre quién tenía el mejor traje’, contaba el organizador. En las quinielas sonaron David Moras con un duende de Harry Potter, Anita Williams como reptiliana y La Sorny con un disfraz de abeja.

El botín tampoco era moco de pavo: trofeo, una cámara Canon valorada en cerca de 1.000 euros, una cafetera Incapto de más de 300, cosméticos y una experiencia de hotel y spa en Cullera. En los próximos días llega el premio del público, con votación abierta a los seguidores.

El anfitrión, por cierto, se metió siete horas de preparación para convertirse en un Caminante Blanco de Juego de Tronos. La tarta iba inspirada en Ned Stark. El nivel de frikismo es admirable.

Por qué esta fiesta ya es el nuevo termómetro del famoseo

La inspiración confesada son las fiestas de Heidi Klum, ese circo anual en el que el disfraz es el único titular posible. En España el género se había quedado en el photocall con orejitas y una calabaza de atrezzo. Sensillo con S ha convertido el disfraz en competición y, de paso, en soporte publicitario: activaciones de marca, photocall a cámara lenta y una tarta temática que da juego en redes.

El dato que separa esta cita de un sarao cualquiera es el calendario: las conversaciones con patrocinadores arrancan en febrero, aunque los invitados empiecen a tantearse en septiembre. Medio año de trabajo para una sola noche. Ahí está la diferencia entre organizar y aparentar. Que la madre del anfitrión acabe ayudando con la decoración dice mucho del carácter artesanal de un invento que, con Sensillo con S al frente, nadie le ha regalado.

Habrá que ver si la cuarta edición mantiene el nivel o si el formato se desinfla cuando lo copien otros. De momento, el premio del público se decide en los próximos días y ahí se sabrá qué disfraz ha calado de verdad. La cuenta atrás empieza ahora.

El Termómetro de Cotilleo

  • 🌡️ Nivel de drama: 6/10. Sin traiciones ni carpetas, pero con 200 invitados y un jurado decidiendo en directo.
  • 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana Torito con trofeo y cámara; pierden los que se quedaron en las quinielas.
  • 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: El premio del público moverá stories toda la semana, atento al voto de los creadores.