Leonor ha firmado un look de marca española en los Premios Princesa de Asturias y las revistas ya le han puesto nota.
El vestido: firma española, burdeos y 590 euros
La heredera eligió un diseño de Hannibal Laguna White, en concreto el modelo Filipalis, en un burdeos que se ha instalado como color de la temporada. Nada de estampados, nada de brillos. Leonor apuesta por el burdeos más sobrio de su armario y lo defiende sin complementos que hagan ruido.
El vestido es de manga corta, cuello a la caja y falda evasé con vuelo, una silueta clásica que Sophía Villarroel, directora creativa de la firma, ha dejado limpia de adornos. El precio, 590 euros, encaja en la línea que la Princesa viene manteniendo: firma nacional y presupuesto contenido para una heredera.
Los pendientes que salen del joyero de la abuela Sofía
El detalle que se ha llevado los titulares no es la prenda, sino lo que cuelga de las orejas: unos pendientes de rubíes del joyero de la reina Sofía, un regalo de Federica de Grecia que lleva décadas en la familia. Joyas con historia prestadas para la noche de Oviedo.
Letizia, por su parte, volvió al negro con un vestido de manga larga y escote barco, drapeado diagonal sobre el cuerpo, salones destalonados de punta fina y complementos dorados a juego. Melena suelta con ondas ligeras. La Reina repite la fórmula que mejor le funciona y no hay motivo para cambiarla.
La infanta Sofía completó el trío con el vestido Augusta de Bruna, azul marino y silueta fluida, 195 euros en una versión más larga que ella ha adaptado a midi manteniendo la abertura delantera. Encima, una capa semitransparente del mismo tono con cuello alto y volante. Un recurso de invitada que este otoño se ha visto hasta en la sopa.
En esta casa se heredan los vestidos, se heredan los pendientes y hasta se hereda el gesto de no querer llamar la atención.
El acto, en el Teatro Campoamor de Oviedo, es una de las citas fijas del calendario: la agenda de Casa Real lo sitúa cada octubre y los Premios Princesa de Asturias no entienden de improvisaciones. Las revistas de estilo han coincidido en lo esencial: Leonor ha dejado de ser la hija que acompaña para convertirse en una figura con identidad estilística propia. No es la primera vez que acierta con el color, pero sí una de las pocas en las que el conjunto —prenda, joya y peinado— funcionan sin que sobre ni falte nada.
De Letizia a Leonor: dos maneras de entender un look oficial
El precedente está a la vista y no hace falta buscarlo lejos. Letizia construyó su armario de apariciones sobre el negro, las líneas depuradas y los complementos dorados; un estilo que lleva más de una década funcionando y que, de tanto repetirse, se reconoce antes de ver la cara. Leonor se mueve en otra órbita: burdeos, tonos tierra, firmas nacionales de precio medio y diseñadores jóvenes con nombre propio.
Hay quien dirá que 590 euros no es un vestido barato, y tiene razón, no lo es. Pero en el baremo de la realeza europea, donde una sola aparición puede costar cinco cifras, la elección resulta casi modesta. Lo interesante no es el precio: es la estrategia. Leonor se está construyendo un armario reconocible antes de reinar, y eso no se improvisa en una sola gala.
Los próximos meses traerán más citas oficiales y, con ellas, más comparativas. Toca mirar tres cosas: si repite firma en el siguiente acto grande, si vuelve a sacar estos pendientes y si el burdeos se convierte en su particular negro. Ahí se sabrá si esto fue una decisión puntual o el primer capítulo de un estilo. De momento, la nota de las revistas ya está puesta.
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 5/10. Un look impecable da titulares, pero aquí nadie ha tirado los platos a la cabeza.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana Hannibal Laguna White con escaparate en prime time; pierde el negro de Letizia, que vuelve a pasar sin hacer ruido.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: En el próximo acto oficial llegará la comparativa de firmas. Y la marca repetirá portada.







