Los vídeos con IA de Leonor y Sofía ya no son solo memes: una experta ha destapado su peligro.
Qué está pasando con los vídeos de Leonor y Sofía
En los últimos meses, las redes se han llenado de vídeos manipulados con IA en los que Leonor y Sofía aparecen en situaciones que jamás sucedieron, mantienen conversaciones ficticias, o protagonizan escenas imposibles.
María José Gómez y Verdú, experta en protocolo y etiqueta, lo resume con claridad en Semana: ‘La proliferación de vídeos creados o manipulados con IA sobre la Princesa Leonor y la Infanta Sofía es mucho más que una simple tendencia viral’.
Su argumento va más allá del susto tecnológico. Durante décadas, la imagen de la Familia Real llegaba a los ciudadanos mediante actos oficiales, medios de comunicación y fotografías institucionales. Hoy, cualquier usuario puede crear, modificar o imaginar situaciones protagonizadas por figuras públicas y compartirlas con millones de personas en cuestión de horas.
El éxito de estos vídeos, señala, demuestra un interés real de los jóvenes por Leonor y Sofía. Pero también revela un problema: gran parte de la conversación sobre ellas la controlan terceros, no la propia Casa Real.
Y ahí está el verdadero riesgo. La dificultad para distinguir entre un contenido auténtico y uno manipulado supone un peligro para cualquier figura pública, especialmente para personas jóvenes cuya imagen puede acabar al servicio de relatos completamente ficticios.
No es que Leonor y Sofía hayan entrado en el imaginario digital: es que ese imaginario lo están construyendo otros, a su ritmo y sin su control.
Lo que la experta en protocolo pide a Zarzuela
La propuesta no pasa por convertir a la Princesa de Asturias y a su hermana en influencers. Ni por abandonar el carácter institucional. La clase, según Gómez y Verdú, está en encontrar un equilibrio entre institución y cercanía porque ‘la autenticidad puede resultar mucho más eficaz que intentar imitar artificialmente las tendencias de las redes sociales’.
¿Cómo se traduce eso en la práctica? En contenidos breves y visuales que expliquen el contexto de sus actividades, su formación, sus viajes o las causas y proyectos en los que participan. Enseñar pequeños detalles del proceso, y no solo el resultado final de un acto oficial, generaría cercanía sin sacrificar privacidad.
La especialista incluso plantea que la Casa Real participe en campañas para explicar cómo reconocer contenidos manipulados, qué son los deepfakes y por qué importa verificar antes de compartir.
El precedente que explica el aviso
La advertencia no cae en tierra desconocida. La Casa Real lleva años dosificando su entrada en el lenguaje digital: abrió cuenta en Instagram para acercar a Leonor y Sofía a un público que no lee boletines oficiales, y cada aparición pública de las hermanas genera una oleada de clips editados, algunos cariñosos y otros directamente disparatados. Lo que antes se limitaba a la anécdota de un fotógrafo hoy es una cadena de montaje: cualquiera con un teléfono y una aplicación puede colocar caras conocidas en realidades paralelas.
Conviene no confundir la crítica: Gómez y Verdú no propone perseguir viralidades vacías ni convertir a Leonor y Sofía en tiktokers; propone entender por qué la ciudadanía joven prefiere el meme a la nota institucional. Ese diagnóstico es lo más interesante, porque desplaza el foco del castigo al aprendizaje. Zarzuela puede seguir mirando de reojo el fenómeno o aceptar que la conversación sobre las hijas de los Reyes ya se escribe, en gran medida, sin pedirle permiso. La cuestión no es si existe interés por ellas —la viralidad ya demuestra que sí—, sino si la institución aprende a participar en esa conversación sin perder la compostura.
Ese es, justo, el reto para los próximos meses.
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 5/10. Vídeos falsos de Leonor y Sofía, debate de fondo y cero portada sangrante.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana la experta que mete el dedo en la llaga; pierde Zarzuela, a remolque del algoritmo.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: En cuanto un montaje se vuelva viral, tocará comunicado. La duda es si habrá respuesta o contenido.







