Kim Cattrall cumple 70 años y Vogue la corona: 70 looks y 70 citas de Samantha Jones

La revista repasa las sentencias más icónicas de Samantha Jones, el personaje más libre de 'Sexo en Nueva York'. Un aniversario que confirma la vigencia de su discurso sobre el deseo, el lujo y la autoestima.

Kim Cattrall cumple 70 años y Vogue lo celebra con 70 frases de Samantha Jones, su personaje más libre.

La actriz sopló las velas este 21 de agosto convertida en un icono generacional. La revista estadounidense, que lleva años documentando su carrera y su estilo, ha recopilado las sentencias más afiladas del personaje que interpretó durante seis temporadas en Sexo en Nueva York. En ese canon de frases, el lujo aparece como una actitud y el deseo como un derecho. La serie terminó hace dos décadas y Samantha sigue citándose en cenas, ensayos, y publicaciones de moda, como la ficha biográfica de Kim Cattrall.

Samantha Jones: la mujer que convirtió el deseo femenino en discurso

‘No seré juzgada por ti ni por la sociedad. Me pondré lo que quiera y me acostaré con quien quiera mientras pueda respirar… y arrodillarme.’ La frase abre el homenaje y resume el ideario del personaje. Samantha convirtió la libertad femenina en una cuestión de estilo y de réplica. No pedía permiso para desear, para cobrar o para decir que el placer no era un asunto decorativo.

La selección reúne además frases que Vogue ha calificado de lecciones vitales. ‘El dinero es poder. El sexo es poder. Por tanto, cobrar por sexo es un simple intercambio de poder.’ Y también la célebre ‘Hola, me llamo Fabulosa’. Entre la provocación y la autoayuda, el personaje no pidió permiso para desear, ni para cobrar por ello.

Hay espacio para el humor, la impaciencia ante el doble rasero y el placer de vestirse para una misma. ‘No puedes mover un bolso Fendi por la calle sin derribar a cinco perdedores’ es, probablemente, la sentencia que mejor enlaza el lujo con el desparpajo. Y sigue sonando igual de afilada.

Samantha no pidió permiso: habló de deseo, cobró por sexo y demostró que el amor propio no se negocia.

Por qué Samantha sigue contestando a los dobles raseros

La vigencia del personaje no es solo un asunto de nostalgia. Sus réplicas contra la doble vara de medir la edad, el deseo o el trabajo mantienen una lucidez incómoda. ‘Los hombres no son tan complicados. Son como las plantas’, recuerda Vogue. Y cuando le preguntan por el criterio para elegir pareja, Samantha no duda: que la cuenta bancaria cuente tanto como el calendario.

En 2026, su mezcla de honestidad y hedonismo funciona como una corrección al exceso de cautela. La recopilación demuestra que su discurso sigue plenamente vigente. Samantha no se arrepiente, no se disculpa y no confunde independencia con soledad. Por eso sus frases se leen menos como chistes y más como sentencias.

El precedente de Vogue: homenajes que miden la vigencia de un icono

No es la primera vez que Vogue convierte a un personaje televisivo en material de ensayo. La publicación ya dedicó archivo y portadas a las heroínas de Sexo en Nueva York cuando la serie redefinió la conversación sobre sexo, poder y ciudad. Lo que distingue este homenaje es que llega en un momento en el que la cultura pop mira de nuevo a Samantha Jones con distancia y devoción a la vez. Frente a los discursos que convierten la cautela en virtud, la lección de Samantha sigue siendo una forma de autoestima.

El personaje tampoco habría funcionado sin el instinto interpretativo de Cattrall. Ella supo darle sensualidad, humor y una fragilidad que las frases más directas no llegan a ocultar. En esa mezcla entre seguridad y deseo de una vida sin ataduras reside el malentendido que el homenaje corrige: Samantha no era una caricatura. Era una mujer que había elegido su propio guion y que no pensaba disculparse por ello.

El legado queda, por tanto, en el tono. Setenta frases no resumen una vida, pero sí una actitud. Y en 2026, con el armario de la alfombra roja como bandera y la autoestima como divisa, Samantha sigue siendo la mujer que no necesita que le contesten. Fabulosa, otra vez.

El Veredicto VIP

  • 📸 Imagen pública: Cattrall refuerza su estatus de icono sin depender de retornos forzados a la franquicia.
  • 💎 El detalle de lujo: La pieza rescata el ideario Fendi, los martinis sucios y la habitación propia: el lujo de la actitud, no del precio.
  • 🗣️ El entorno cuenta: Quienes citan a Samantha lo hacen sin nostalgia, como quien repite una consigna que todavía sirve.