Violeta Mangriñán estalla contra Supervivientes: ‘Te tratan fatal y te sientes como una basura’

La influencer desvela en el directo de Anas Andaloussi cómo le habló la organización y las cifras que cobraba cada concursante. Mediaset ya promociona Supervivientes All Stars, y la confesión no llega en el mejor momento.

Violeta Mangriñán ha estallado contra su paso por Supervivientes y ha soltado un testimonio que no deja en buen lugar al programa.

En un directo con Anas Andaloussi, la influencer ha recordado la edición de 2019 y se ha quitado la careta: te tratan fatal y te sientes como una basura, ha asegurado. Vamos por partes.

Lo que ha contado del trato en Honduras

La primera anécdota, es de traca: en el Cayo donde se hacían las pruebas, se le hacía la boca agua al ver a la gente beber agua fría.

Cuando preguntaba por qué no le daban de beber agua fría, la respuesta del médico fue clara: ‘no, porque sacia’. Por si fuera poco, ha contado que si una semana bajaba la audiencia, el director aparecía a soltarles un rapapolvo en toda regla: ‘Eh, que aquí no estáis de vacaciones’.

El peor recuerdo que ha destapado: llueve y te duermes en un charco y, encima, llega alguien a darte el rapapolvo. Y su conclusión es demoledora: este concurso te puede dejar tocado para toda la vida. ‘Si a mí me ha pasado factura a nivel salud y yo entré con 25 años, imagínate a alguien que entra con 40. Para mí debería haber una edad como que ya, no’, ha razonado. Tela marinera.

El testimonio de Violeta Mangriñán va más allá del cabreo: ha contado cómo se habla en la isla cuando las cámaras no miran.

Los cachés que compara sin un pelo de vergüenza

Cero diplomacia. La bomba ha llegado al hablar de dinero: ella cobraba mil y pico euros limpios a la semana, que no está nada mal hasta que miras a los lados.

A su lado, Colate cobraba 42.000 euros semanales pasando la misma hambre, y en la ecuación también estaban Carlos Lozano o la Pantoja, que llegaba a ochenta y tantos mil. ‘Tú lo pensabas y decías: estoy en esta movida, sufriendo como un perro y estoy cobrando la mitad, de la mitad, de la mitad, de la mitad, de este que está aquí al lado’, ha rematado.

La ley de la oferta y la demanda explica que cada caché tenga su cifra, pero el contraste es para enmarcar. Mientras unos facturan por historia, otros solo ponen el cuerpo. Y eso, en un reality de supervivencia, se nota mucho más.

Por qué la confesión cae justo cuando Mediaset promociona All Stars

No es la primera vez que un exconcursante airea las costuras del reality. De Supervivientes se ha dicho durante años que el hambre y la exigencia física son reales, pero pocos se atreven a contarlo con nombres y cifras.

Otros famosos han salido defendiendo al programa y han repetido al año siguiente; Violeta y Fabbio, por lo que se desprende de sus palabras, no parecen estar en la lista de repetidores. La mayoría de los concursantes que salen de la isla hablan maravillas del equipo delante de las cámaras, pero este testimonio llega justo cuando Mediaset ya promociona Supervivientes All Stars, y el contraste es imposible de ignorar.

Yo no creo que la organización vaya a contestar: no es la primera polémica que se zanja con silencio. El programa se defiende solo con la cola de candidatos que hace cada año. Habrá que ver si este estallido se queda en un clip viral o si alguien más se anima a contar lo suyo en plena promoción.

Violeta, por cierto, no olvida que en Honduras empezó su relación con Fabbio, el padre de sus hijas. Ni falta que hace.

El Termómetro de Cotilleo

  • 🌡️ Nivel de drama: 8/10. Traición, sobre rojo y plató ardiendo. Tema para el resto de la semana.
  • 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana Violeta, que convierte su testimonio en tema de conversación en plena promo de All Stars. Pierde la organización, que ve cómo se airea el trato interno justo ahora.
  • 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: En 48 horas hay clip viral y, casi seguro, portada de revista. Mediaset callará, como tantas otras veces.