Kylie Jenner y Timothée Chalamet, la pareja que ha eclipsado la boda de Jordyn Woods

La empresaria eligió un vestido negro halter con cut-outs laterales y cinturones de pedrería, mientras el actor apostó por una chaqueta de cuero. La boda de Jordyn Woods y Karl-Anthony Towns reunió en Malibú a media NBA y a las A-Listers de Hollywood.

Kylie Jenner y Timothée Chalamet acapararon los flashes en la boda de Jordyn Woods en Malibú.

Jordyn Woods se casó con Karl-Anthony Towns el pasado sábado en Malibú, California, en una ceremonia que parecía sacada de un cuento de hadas de Hollywood. La pareja se comprometió en diciembre de 2025, después de cinco años de relación, y celebró su enlace con una lista de invitados de auténtico delirio aspiracional, según la crónica publicada por Harper’s Bazaar.

Entre los asistentes no faltaron Justin y Hailey Bieber, Jada Pinkett-Smith, Teyana Taylor, Gayle King o Michael B. Jordan. Tampoco los compañeros de equipo de Towns, Josh Hart y Jalen Brunson, ni el fan confeso de los Knicks Ben Stiller, que acudió junto a Christine Taylor.

El vestido cut-out de Kylie Jenner que acaparó los flashes

La fundadora de Khy, Kylie Jenner, convirtió la cita en una alfombra roja íntima. Su vestido cut-out con cinturones de pedrería concentraba la atención desde el primer vistazo: una silueta negra de corte halter, con aberturas laterales y en en el frontal de la falda, rematada por dos cinturones de strass que envolvían el cuerpo y añadían brillo. A ello se sumaba una joyería de diamantes con un anillo enorme, sandalias negras de tacón y melena negra lisa con acabado sedoso.

Timothée Chalamet siguió la paleta de color, pero sin destellos. Su chaqueta de cuero negro marcaba la pauta masculina de la pareja: la combinó con una camisa azul de cuadros, pantalón de vestir negro y zapatos de etiqueta. No soltó las gafas de sol en toda la velada y el gesto, lejos de estropear el protocolo, subrayó su aire de estrella neoyorquina.

La fiesta ‘married in 5’ que selló la noche con sabor a Knicks

Tras la ceremonia, los invitados cambiaron el black-tie por sudaderas negras con la frase ‘married in 5’. El lema hacía un guiño a los cinco años de relación de los novios y a la victoria de los New York Knicks sobre los San Antonio Spurs en el quinto partido de las Finales de la NBA. Un broche final que convirtió la boda en puro espectáculo deportivo y social.

La boda era de Jordyn Woods, pero la conversación estilística la ganó Kylie Jenner con un vestido pensado para la fotografía.

El efecto Kylie: cuando la invitada eclipsa a la novia

El fenómeno no es nuevo. En 2011, Pippa Middleton se convirtió en la invitada más comentada de la boda real de Kate y William gracias a un vestido de Alexander McQueen que todavía se estudia como caso de manual. La invitada puede robar el protagonismo sin pretenderlo, sobre todo cuando la elección de estilismo llega acompañada de una pareja igualmente magnética.

En esta boda, Kylie no desentonó con la etiqueta, sino que la elevó: negro riguroso, pedrería bien dosificada y una silueta ajustada que convirtió cada encuadre en material de portada. Los amigos de los novios posaron con ella y con Chalamet, y las imágenes compartidas tras la ceremonia demuestran que el estilismo se convierte en una declaración de poder. La próxima cita del calendario social dirá si la pareja vuelve a imponer su código estético de cuero, negro y diamantes.

El Veredicto VIP

  • 📸 Imagen pública: Kylie Jenner refuerza su papel de A-Lister que convierte cada aparición ajena en escaparate propio.
  • 💎 El detalle de lujo: El vestido cut-out de inspiración Khy, rematado con dos cinturones de pedrería y diamantes, define su apuesta estética.
  • 🗣️ El entorno cuenta: Fuentes cercanas a la boda señalan que la pareja se mantuvo cómplice durante toda la fiesta y no se despegó de los Bieber.