El programa de Paz Padilla no levanta cabeza. Telecinco le confió la noche del sábado a El show de Paz y la audiencia volvió a darle la espalda. Los datos siguen por debajo de lo que la cadena necesita en pleno agosto y, según la prensa especializada, el final del espacio está más cerca que nunca.
Lo más llamativo no es solo el batacazo. El programa nació con la promesa de alejarse de la crónica rosa y, sin embargo, abrió su entrega del fin de semana con uno de los culebrones del momento: la polémica entre Belén Esteban y Juls Janeiro.
El giro corazón que ya no se disimula
Antes del estreno, Telecinco dejó claro que El show de Paz no tendría crónica social. Aquella intención naufragó en cuestión de semanas. El kiosko, la sección rosa del formato, ocupa cada vez más minutos y, este sábado, arrancó con el morbo como plato principal.
La ironía es fina: Paz Padilla tuvo que hablar de Belén Esteban, precisamente la tertuliana con la que protagonizó un sonado enfrentamiento en Sálvame a principios de 2022. Desde entonces los dardos han sido constantes, aunque la humorista repite que prefiere pasar página.
Este fin de semana, eso sí, optó por el perfil bajo. Dejó que los colaboradores desmenuzaran la polémica y prefirió no mojarse en exceso. El programa, con todo, contactó con la propia Belén Esteban para preguntarle por los afilados mensajes de Juls Janeiro.
Telecinco buscaba un formato alejado de Sálvame y ha acabado abriendo con su repertorio de siempre.
La respuesta de la Esteban llegó rápida y tranquila: ‘Estoy de vacaciones muy tranquila y no he entendido las declaraciones de esta chica’. Poco más. Suficiente para dar cuerda a un asunto que, en Telecinco, quieren estirar hasta septiembre.
El movimiento no es inocente. Que el foco vuelva a Belén Esteban alimenta las especulaciones sobre su regreso a la pantalla, después del veto que sufrió en Mediaset. Y deja a El show de Paz en una posición incómoda: ni remonta con su propuesta inicial ni consigue enganchar copiando la vieja fórmula.
Paz habla de Belén Esteban, su vieja enemiga
Conviene recordar el precedente. En 2022, el enfrentamiento entre Paz y Belén fue uno de los capítulos más tensos de Sálvame y selló una distancia que ahora se visita de refilón, sin que ninguna de las dos haya querido revivirlo en directo. Que hoy sea Paz quien acabe prestando su programa para hablar de la Esteban dice mucho del momento: la urgencia de audiencia manda.
La lección que Telecinco no termina de aprender
La cadena ya vivió un calvario similar en veranos pasados. Formatos que nacieron con vocación de alternativa acabaron girando hacia la crónica social de siempre, con la esperanza de rascar décimas en el minuto a minuto. Forzar el corazón no disimula un formato sin pulso propio, y el caso de Paz Padilla lo vuelve a confirmar.
Con todo, el panorama no invita al optimismo. Septiembre traerá una parrilla renovada y, salvo sorpresa, El show de Paz no estará en ella. Lo que sí ha quedado claro es que Belén Esteban vuelve a ser protagonista sin moverse de su hamaca, y que Telecinco, aunque no lo admita, ya está pensando en el siguiente capítulo.
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 7/10. No hay traición en plató, pero el giro desesperado y el nombre de Belén dan para un mes de portadas.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana Belén, que sin programa propio vuelve al centro. Pierde El show de Paz, cada vez más cerca del cierre.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: En septiembre habrá plató para Belén, casi seguro. Y Paz, si no reacciona, verá el final por la tele.







