Taylor Swift: Las canciones que desaparecen de los posts oficiales y de la campaña de Trump

La retirada se produjo tras una queja del equipo legal de la cantante, según fuentes cercanas. El gesto enciende un nuevo capítulo en la guerra cultural entre la superestrella y la administración republicana.

La semana pasada, dos canciones de Taylor Swift sonaban en los vídeos de la campaña de Donald Trump en TikTok. Hoy, esas publicaciones oficiales han perdido la banda sonora. La Casa Blanca y el equipo del presidente han eliminado los temas de la superestrella sin explicación pública, y el gesto se lee como un nuevo capítulo en la guerra cultural que enfrenta a la artista con la administración republicana.

La desaparición de los temas: un gesto sin explicación oficial

Según ha confirmado la CBC, los vídeos que la campaña de Trump compartió en los últimos días en TikTok —uno de ellos bajo el título Red (Donald Trump’s Version), un juego con la letra de la artista— ya no incluyen la música original. Lo mismo ha ocurrido con una publicación de la Casa Blanca en la que sonaba High Infidelity, el tema que Swift incluyó en su álbum Midnights (2022). La letra, que dice «Do you really want to know where I was April 29th?», acompañaba imágenes de la tripulación de Artemis II reunida con el presidente. La ironía no pasó desapercibida entre los swifties más atentos.

Ni la Casa Blanca ni la representante de Swift han ofrecido comentarios oficiales, aunque fuentes del entorno de la artista dejan caer que la retirada se produjo tras una queja formal del equipo legal de la cantante. No es la primera vez que el republicano utiliza canciones ajenas sin permiso, pero el historial de desencuentros entre ambos convierte cada gesto en un episodio de alta tensión mediática.

Del «I HATE TAYLOR SWIFT» a la guerra cultural de 2026

El enfrentamiento viene de lejos. En 2020, Swift escribió en redes sociales que Trump era «WELL AWARE we do not want him as our president». Cuatro años después, la superestrella respaldó públicamente a Kamala Harris, y la respuesta del entonces candidato fue un tuit en mayúsculas que no dejaba lugar a dudas: «I HATE TAYLOR SWIFT!». En los meses siguientes, Trump añadió un comentario sobre el atractivo físico de la artista, una provocación que la prensa estadounidense leyó como un intento de desviar el foco del poder que Swift tiene sobre un electorado joven y femenino.

La guerra cultural tiene ahora banda sonora, y Taylor Swift no ha dado permiso para usarla.

El uso de sus canciones por parte de la administración Trump no es un detalle menor. En abril, la Casa Blanca ya había montado un vídeo con High Infidelity, y en noviembre recurrió a The Fate of Ophelia, una pieza del álbum The Life of a Showgirl publicado apenas un mes antes. Aquel montaje incluía la famosa foto de la ficha policial de Trump y, según un portavoz gubernamental, buscaba precisamente que los medios «lo difundieran sin aliento». La provocación, en ese caso, funcionó.

El club de artistas que exigen la retirada de sus canciones

Swift no está sola. Decenas de estrellas, desde Sabrina Carpenter hasta Ariana Grande, han pedido formalmente a la administración Trump que deje de usar sus temas. La lista de artistas que se han pronunciado crece cada mes, y la eliminación silenciosa de las canciones de la cantante de Pensilvania sugiere que los equipos legales están encontrando vías para hacer valer los derechos de autor. Pero en este caso el litigio no es solo jurídico: es simbólico.

El episodio se suma a una estrategia de comunicación que ha convertido TikTok en un campo de batalla. Los vídeos con hits pop, imágenes de redadas migratorias o de la detención del expresidente venezolano Nicolás Maduro funcionan como munición cultural. Para los seguidores de Swift, escuchar «I Knew It, I Knew You» —el tema que prestó a Toy Story 5— en un montaje del presidente acariciando niños en la Casa Blanca resultó especialmente incómodo. La canción tampoco aparece ya en las cuentas oficiales.

La pregunta que sobrevuela los mentideros de Washington y Nashville es si Taylor Swift volverá a pronunciarse públicamente. De momento, su silencio es elástico, y la Casa Blanca ha preferido borrar antes que dar explicaciones. Cosas que pasan en 2026.

El Veredicto VIP

  • 📸 Imagen pública: Swift sale reforzada como la artista que no se pliega, mientras la administración Trump gestiona otro frente de guerra cultural.
  • 💎 El detalle de lujo: El catálogo de la cantante, valorado en cientos de millones de euros, es un activo que la Casa Blanca no puede emplear sin consecuencias legales.
  • 🗣️ El entorno cuenta: Fuentes del equipo de Swift aseguran que la retirada responde a presiones legales y que la artista está «harta de la instrumentalización».