La infanta Sofía, en París: arranca en privado su segundo curso de Relaciones Internacionales

Tras un año en Lisboa dentro del programa itinerante de Forward College, la hija pequeña de los Reyes arranca su segundo curso sin imágenes ni actos con Macron. La Casa Real baja el perfil en París, donde la presencia de paparazzi es mayor que en Portugal.

La infanta Sofía ya está en París para arrancar, en privado, su segundo curso de Relaciones Internacionales. Sin batallón de medios acreditados ni caras curiosas: este lunes se ha sentado en las aulas de Forward College como una alumna más.

De Lisboa a París: el plan de Forward College

El contraste con su hermana es inevitable. La hija pequeña de los reyes ha optado por el camino silencioso, justo al contrario que la princesa Leonor, cuya vuelta a las clases hace una semana sí congregó una notable expectación. Sofía llegó ayer domingo a la capital francesa; días antes se habían ultimado los detalles de seguridad de una estancia que se prolongará durante los próximos meses.

Sofía de Borbón, de 19 años, cerró su elección de carrera tras un intenso año de búsqueda. El Forward College es un proyecto joven que reparte la formación entre varias capitales europeas: primer curso en Lisboa, segundo en París. Quería estudiar fuera, a pocas horas de España, y esa fue la condición que le puso su padre para seguir cumpliendo, cada vez con más peso, su papel institucional.

Del año lisboeta quedaron dos momentos que Zarzuela sí quiso enseñar. Al llegar, Sofía posó en lugares emblemáticos de la capital portuguesa; meses después, se reunió con el presidente Marcelo Rebelo de Sousa, un encuentro que surgió de la relación casi familiar que une al político portugués con Felipe VI y Letizia.

Lo que Zarzuela enseñó en Lisboa (y lo que París no va a mostrar)

En París, el guion cambia. No ha trascendido ninguna imagen de la joven en su nueva universidad y no está previsto, de momento, ningún encuentro con el presidente Emmanuel Macron. La privacidad manda, aunque la presencia de paparazzi y de publicaciones dedicadas a la realeza sea mayor que en Lisboa.

A finales de mes, Macron y su esposa Brigitte visitarán España en un viaje de Estado de primer nivel. En el Palacio Real se les dedicarán las máximas distinciones. Según informó el Elíseo, la primera visita de Estado de un presidente francés desde 2009 pondrá de manifiesto la profundidad de los lazos que unen a nuestros dos países. Un desplazamiento que tendrá su reflejo en la agenda oficial de Casa Real, lejos del silencio que rodea a la infanta.

La infanta ha elegido la discreción como herramienta de seguridad, y Zarzuela, por una vez, no piensa regalar la foto del primer día de clase.

Es, por cierto, su cuarto año fuera de casa y de España. Antes de Lisboa pasó por el UWC Atlantic College de Gales, el mismo internado en el que ya había estudiado su hermana, donde conoció a alumnos de todo el mundo y se empapó de cultura británica. Este verano lo ha vivido en familia, primero en Palma y después en Grecia, cerrando desde allí los detalles de su instalación parisina.

No está claro dónde vivirá en la capital del Sena. En Lisboa residió en la residencia de estudiantes, pero la opción parisina plantea más problemas de seguridad que la portuguesa. Su última aparición pública quedó fijada el pasado domingo, cuando acudió con su padre y su hermana al circuito de Fórmula 1 Madring.

El precedente de la princesa Leonor y lo que toca mirar en otoño

El patrón ya lo conocemos. Con Leonor en su día, Zarzuela alternó imagen medida y silencio para proteger la burbuja académica; con Sofía, la estrategia se ha refinado. En Lisboa regaló dos apariciones calculadas; en París, directamente, no se enseña nada. La infanta no está en el foco, y eso ya es noticia cuando la capital francesa vive pendiente de cualquier gesto real.

La decisión tiene lógica. París no es Lisboa: el ecosistema de paparazzi y de prensa especializada en realeza es más agresivo, y cada imagen tendría una vida larguísima. Zarzuela ha optado por por el silencio como primera línea de defensa. Otra cosa es que logre mantenerla todo el curso, con el otoño por delante y los objetivos fotográficos afinando puntería en el barrio universitario.

La próxima cita con el foco llegará, si acaso, con la visita de Estado de Macron a finales de mes. Sofía no tiene, por ahora, ningún papel anunciado en esa agenda. Tocará esperar al primer posado, si lo hay, o a la primera foto robada. En París, ambas cosas suelen tardar poco.

El Termómetro de Cotilleo

  • 🌡️ Nivel de drama: 2/10. No hay zasca ni portada bomba; solo una infanta que prefiere el anonimato en una ciudad que no suele respetarlo.
  • 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana la intimidad de Sofía y el control del relato; pierden, de momento, los paparazzi parisinos que aún no tienen material.
  • 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: La primera foto reventará cuando menos se espere, y con más ruido del que a Zarzuela le gustaría.