Karmele Marchante jubilación: ‘No me jubilo ni loca. ¿Cerámica? Qué horror’

Diez años después de salir de Telecinco dando un portazo, Karmele Marchante vuelve a la televisión y asegura que la jubilación no entra en sus planes. Feminista, abolicionista y con tres periódicos al día, reivindica la experiencia y carga contra el edadismo.

Karmele Marchante tiene 79 años, tres periódicos al día y cero ganas de apuntarse a un taller de cerámica. ‘¿Cerámica? Qué horror’, suelta con la misma frescura con la que ha vivido siempre. Después de una década de silencio televisivo, la periodista del corazón acaba de regresar a Telecinco en De lunes a viernes, y lo hace sin perder un ápice de esa curiosidad vital que siempre la ha definido.

Que nadie espere verla con las manos en el barro. En una entrevista con El Mundo, Karmele deja claro que la jubilación no aparece en su horizonte. ‘Ni loca. ¿Cerámica? Qué horror’, espeta cuando le mencionan la posibilidad de un retiro tranquilo. La periodista, que cuenta con su propia entrada en Wikipedia, ya avisa: no le van las pausas forzosas ni los tópicos del edadismo.

Un portazo, diez años de silencio y un regreso que no esperaba

En 2016, Karmele abandonó Telecinco dando un portazo. ‘Quién me iba a decir a mí que cuando me largué iba a volver de nuevo’, reconoce ahora, aunque matiza que De lunes a viernes es ‘un programa estupendo, fresco y divertido, que no tiene nada que ver con el anterior’. Aquellos años fuera del foco no fueron de inactividad: escribió dos libros, recorrió África siguiendo la ruta de la trata de mujeres y se subió a las tablas con teatro feminista. Jamás se paró, y la tele no era su único mundo.

Cerámica, ni de broma: el edadismo no va con ella

Su rechazo a la jubilación es también una lucha contra el prejuicio por la edad. ‘Yo niego el edadismo para mujeres y para hombres; estoy por las cosas transgeneracionales. No porque tengas una edad en el carnet te tienes que quedar en tu casita con un pañuelo negro en la cabeza’, sentencia. La experiencia, insiste, es un valor al alza: ‘Cuenta, y es importantísimo’. ¿Su secreto? Una rutina sin estrés, tres periódicos al día y una curiosidad que sigue intacta. Karmele no corre detrás del trabajo, pero tampoco lo suelta.

La organización es su clave. ‘No es que yo esté como una loca obsesiva; distribuyo las cosas muy bien. No tengo estrés laboral, ni vital, ni emocional’, resume. Así que olvídense de la imagen de la jubilada apacible. Aquí lo que hay es una mujer que se ríe de los estereotipos a carcajada limpia.

Karmele Marchante no se jubila porque su pasión no se paga con la pensión; lleva el periodismo en vena y no piensa aparcarlo.

Mucho más que un rostro del corazón

Aunque el gran público la encasilló en la prensa rosa, su currículum esconde una trayectoria mucho más densa. Fue corresponsal en los países escandinavos, dirigió la revista Star, participó en la fundación de Ajoblanco y creó el Club de las 25, un colectivo feminista histórico que continúa activo. Su despertar feminista, recuerda, llegó con el libro Mujer y sociedad de Lidia Falcón: ‘Me lo tragué, la llamé y le dije: quiero ser como usted’.

Karmele defiende que se puede ser feminista y trabajar en la prensa del corazón sin contradicciones, aplicando una mirada con criterio. ‘Quien dice eso son los tíos estos machirulos. No pierdo un minuto en convertir a un machirulo en feminista. Que hagan lo que quieran’, zanja. Las amigas, esas redes de apoyo que tanto reivindica, son para ella ‘una de las cosas revolucionarias más importantes del mundo’.

Cuando le preguntan si se marca una meta para dejar de trabajar, la respuesta es un escueto ‘no me pongo ninguna meta’. Que traducido al lenguaje de las primeras planas de la prensa rosa viene a ser: Karmele Marchante seguirá dando guerra, por muchos años que cumpla.

El Termómetro de Cotilleo

  • 🌡️ Nivel de drama: 5/10. No hay culebrón, pero sí una lección de vida con chispa: la veteranía contesta al edadismo sin pelos en la lengua.
  • 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana Karmele, que vuelve a la tele con la cabeza altísima, y pierde cualquiera que pensara que la retirarían con un cursillo de arcilla.
  • 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Réplica, poca. Pero la portada en ¡Hola! o Diez Minutos con su regreso servida. Y la audiencia de Telecinco, agradecida.