Sonsoles Ónega rompe a llorar en el homenaje a su padre Fernando en Lugo

Cinco meses después de la muerte de Fernando Ónega, Lugo le nombró Hijo Adoptivo en un acto que unió a toda la familia. La periodista de Antena 3 no pudo contener las lágrimas al escuchar a su madre recordar los veranos en Galicia.

Sonsoles Ónega no pudo contener las lágrimas. Y la verdad es que nadie en el Círculo de las Artes de Lugo las esperaba secas. El homenaje a su padre, Fernando Ónega, fallecido hace cinco meses, fue un torrente de emociones que la periodista recibió arropada por sus hermanos, Cristina y Fernando, y por su madre, Ángela Rodrigo.

Un Hijo Adoptivo que Lugo sintió como propio

La ciudad gallega se vistió de gala para nombrar al comunicador Hijo Adoptivo, un reconocimiento que la familia recogió entre lágrimas y aplausos. “Nunca olvidó sus orígenes, presumía de ellos siempre”, dijo su viuda con la voz quebrada, mientras Sonsoles y su hermana Cristina se secaban las mejillas.

El acto, que abre un fin de semana de tributos, recordó la “vida dedicada a la palabra y el vínculo permanente con la tierra lucense”, como reza la placa entregada a sus hijos.

Lugo, el lugar al que Fernando regresaba cada verano le rindió así el homenaje que merecía un periodista que fue testigo y arquitecto de la Transición.

De Mosteiro al Planeta: la herencia de una saga

Fernando Ónega no solo fue el creador de la frase “Puedo prometer y prometo” que inmortalizó Adolfo Suárez en 1977; fue también uno de los periodistas más respetados de la prensa política, con puestos directivos en EFE, la Cadena SER y Onda Cero, como se detalla en su perfil de Wikipedia.

Su hija Sonsoles heredó esa vocación y ese rigor. Primero en Informativos Telecinco, luego al frente de ‘Ya es mediodía’ y ahora con su programa vespertino en Antena 3, la periodista ha sabido trasladar a la televisión la misma solidez narrativa que su padre defendía.

La emoción de Sonsoles no fue solo la de una hija que despide a su padre; fue el reflejo de una generación de periodistas que marcaron la historia reciente de España.

Y como él, también encontró en la escritura un refugio: en 2023 se alzó con el Premio Planeta por ‘Las hijas de la criada’, un galardón que seguramente habría hecho sonreír a Fernando.

El eco de una generación que se apaga

Cada vez que despedimos a un periodista de la Transición, despedimos también un trocito de la memoria colectiva. Fernando Ónega fue testigo de la democracia y, con su muerte, se cierra un capítulo que solo sus hijos —y en especial Sonsoles, la más mediática— pueden mantener vivo.

El homenaje en Lugo no solo fue un acto protocolario; fue un reconocimiento a una forma de hacer periodismo que ya casi no existe. La prensa rosa, siempre atenta, ha sabido medir la temperatura emocional de esta saga. Y ahí Sonsoles, con el corazón en la mano, ha puesto el broche.

El Termómetro de Cotilleo

  • 🌡️ Nivel de drama: 5/10. Más emoción que conflicto; el dolor sereno de una despedida que llega cuando ya ha pasado el duelo íntimo.
  • 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana la memoria de Fernando Ónega, que se convierte en leyenda local; pierde el periodismo, que dice adiós a uno de los arquitectos de la palabra.
  • 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: No habrá réplica, pero las cámaras seguirán el fin de semana de homenajes. Seguro que Sonsoles nos regalará algún gesto más como el de ayer.