El lado más oscuro de Hiba Abouk: confiesa el alcoholismo de su padre y la ruina familiar

La actriz se ha derrumbado en ‘Universo Calleja’ al recordar cómo el alcoholismo de su padre llevó a la ruina familiar cuando ella tenía 8 años. Hiba Abouk también confiesa que lleva un año sin beber alcohol.

Hiba Abouk ha decidido abrir en canal la parte más dolorosa de su pasado familiar. En Universo Calleja, con una sinceridad que pocas veces se ve en un plató de televisión, la actriz ha contado cómo el alcoholismo de su padre destrozó la estabilidad que tenían y la llevó a trabajar con apenas 15 años. El testimonio llega con lágrimas y con la crudeza de quien se quita una losa de encima.

La intérprete de El Príncipe confesó que su padre, un bróker de éxito que llegó a España en 1976, perdió el trabajo y el dinero por su adicción. Tenía apenas 8 años cuando la familia se vino abajo. “Hizo dinero y se arruinó. Era alcohólico. Perdió el trabajo y mucho dinero”, relató en el programa de Cuatro, dejando un silencio que valía más que mil palabras.

De la ruina al teatro: cómo Hiba Abouk encontró su salvación

El testimonio no se quedó en el drama económico. Abouk recordó cómo su madre, que nunca había trabajado fuera de casa tuvo que salir a buscar empleo para sacar adelante a cuatro hijos. Mientras tanto, ella misma empezó a trabajar con 15 años y terminó el instituto gracias a una beca. La actriz asumió responsabilidades de adulta desde muy pequeña, y eso forjó su carácter.

Y entonces apareció el teatro. Lo que empezó como una actividad gratuita para evadirse se convirtió en una tabla de salvación. “Cuando me subía al escenario era muy terapéutico, me olvidaba de absolutamente todo”, ha contado. Esa niña que encontró refugio entre bambalinas acabó estudiando en la Real Escuela Superior de Arte Dramático y hablando cinco idiomas.

Hoy es una de las actrices más queridas del país, con un recorrido en el que ha sabido reinventarse sin perder la sonrisa. Pero hay heridas que tardan en cerrar, y la historia de su padre es una de ellas.

El teatro fue su refugio, pero también el trampolín que la sacó de una vida que pintaba muy distinta.

Un año sin beber y el divorcio que nunca termina de cerrarse

La confesión de Abouk viene acompañada de un dato que encierra esperanza: su padre lleva un año sin consumir alcohol. “Se está reconstruyendo poco a poco la relación”, ha explicado. Aunque la actriz no ha dicho explícitamente que ella misma haya dejado de beber, sí ha insinuado que la experiencia familiar le ha hecho replantearse muchas cosas. No es casualidad que el tema salga ahora, con una madurez que le permite hablar sin resentimiento.

Sin embargo, el pasado reciente también carga con otro episodio difícil: su separación de Achraf Hakimi, padre de sus dos hijos, en medio de un escándalo mediático por la imputación del futbolista por agresión sexual. Aquel divorcio, uno de los más comentados del año 2023, volvió a poner su vida privada en el punto de mira. Pero ella, lejos de esconderse, ha seguido apostando por el amor. En una entrevista a Elle, confesó: “Llámame ingenua o romántica empedernida, pero creo en el amor y en la confianza. Si me vuelvo a estrellar, lo haré, pero no pienso dejar de tener fe en él”.

La vulnerabilidad como estrategia (y lo que dice de la prensa rosa)

En un ecosistema mediático donde las celebrities suelen blindar su intimidad, la honestidad de Hiba Abouk llama la atención. No es la primera vez que una figura pública española se abre en canal sobre las adicciones familiares: hace apenas un año, Belén Esteban también habló en televisión de los problemas de su entorno y cosechó una ola de empatía. Lo mismo hizo Terelu Campos al recordar la lucha de su madre, María Teresa Campos, contra el alcohol en según qué etapas. Pero en el caso de Abouk, la crudeza del relato y la naturalidad con que lo cuenta en pantalla tienen un valor añadido: llega justo cuando su carrera vive un gran momento y no necesita golpes de efecto.

Al contar su historia, la actriz de origen tunecino se humaniza, se acerca al público y, de paso, lanza un mensaje sobre la importancia de la salud mental. El programa de Jesús Calleja, que ya ha servido de altavoz para otras confesiones íntimas, se convierte así en un espacio catártico. Y la audiencia, acostumbrada al salseo superficial, se encuentra con un relato que duele de verdad. Eso sí, la prensa rosa ya tiene combustible para semanas: el pasado de Abouk es un filón.

El Termómetro de Cotilleo

  • 🌡️ Nivel de drama: 7/10. No hay traiciones ni broncas, pero las lágrimas en prime time y una infancia rota merecen una nota alta.
  • 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana Hiba Abouk, que refuerza su perfil público con una honestidad que pocas se atreven a mostrar. Pierde, quizá, la intimidad de su familia, que queda expuesta sin filtro.
  • 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Es muy probable que en los próximos días veamos alguna portada de revista del corazón ampliando detalles. O que el propio padre rompa su silencio. La historia está servida.