12 millones: el ático que Justin Bieber y Hailey Bieber han comprado en el West Village

La pareja ha desembolsado 12 millones de dólares (unos 11 millones de euros) por un condominio de 260 metros cuadrados con vistas al Hudson. La compra consolida su estrategia inmobiliaria y les instala en el barrio más cool de Manhattan.

No ha sido una corbata de su colección de streetwear ni un coche de lujo: Justin Bieber acaba de cerrar su última inversión en forma de condominio en el West Village de Nueva York. Un ático de 12 millones de dólares (en torno a 11 millones de euros) que la pareja ha comprado para sumar una dirección más a un portafolio inmobiliario que ya roza los 40 millones de euros.

Un ático de 260 metros cuadrados con vistas al Hudson

La propiedad, confirmada por The Wall Street Journal a través de registros públicos, suma alrededor de 2.800 pies cuadrados —unos 260 metros cuadrados— repartidos en cuatro dormitorios y cuatro baños y medio. La joya del interior son los ventanales del suelo al techo que enmarcan la línea del río Hudson, y que bañan de luz natural un salón de doble altura.

El dormitorio principal no se queda atrás: baño en suite con bañera de mármol, suelo radiante y un vestidor que haría suspirar a cualquier neoyorquino. La cocina, cerrada e independiente, está equipada con electrodomésticos de última generación y un office que mira al skyline del Bajo Manhattan. La privacidad es otro de los argumentos de venta: una puerta adicional y un pasillo separan la zona noble del pasillo comunitario, un lujo en el corazón de la Gran Manzana.

El edificio no es menos fastuoso: garaje privado, conserje residente, gimnasio, piscina interior de 70 pies y un estudio de Pilates —aunque la propia Hailey confesó hace poco a TIME que esa disciplina ya le resultaba «un poco superada»—. La familia, además, encontrará un club infantil pensado para los más pequeños y una cocina de catering con salón para eventos privados. El pequeño Jack Blues, de 22 meses, tendrá espacio de sobra.

Una historia de amor marcada por Nueva York

Que Justin y Hailey hayan elegido West Village no es casualidad. Aunque su base lleva años en Los Ángeles —poseen casas en Beverly Hills, La Quinta y una propiedad en Canadá—, la pareja ya vivió una temporada en Williamsburg, Brooklyn, cuando el cantante quiso respirar el pulso creativo de la ciudad. Ahora regresan al downtown, pero con un presupuesto muy distinto.

El barrio es refugio de estrellas consagradas: Sarah Jessica Parker y Matthew Broderick, Liv Tyler o Daniel Radcliffe llevan años instalados en el West Village. Incluso Taylor Swift alquiló un piso efímero en Cornelia Street, que después inspiró varias canciones de amor; aunque ella se mudó a Tribeca en 2017, la calle ya es leyenda entre sus fans.

Pero la historia más tierna entre los Bieber y Manhattan la reveló la propia Hailey en 2022. «Justin me llevó a un Best Buy para comprarme un televisor cuando supo que mi primer apartamento en Nueva York no tenía uno —recordó en The Tonight Show—. Lo subió él mismo, lo desembaló y lo montó todo. Fue muy bonito.» Aquel gesto resume la relación de la pareja con la ciudad: desenfadada, romántica y con cierta nostalgia de los primeros días.

La compra no es un capricho: es una declaración de que los Bieber quieren pertenecer al club más exclusivo de Manhattan.

Un portfolio inmobiliario que ya roza los 40 millones de euros

Si hay una tendencia que une a las A-Listers de cualquier generación es la diversificación patrimonial. La adquisición de este ático neoyorquino coloca a Justin y Hailey Bieber en la senda de figuras como Ryan Reynolds y Blake Lively, que también han apostado por el downtown de Nueva York en los últimos años, o de Tom Brady y Gisele Bündchen, que combinaban Tribeca con su mansión de Los Ángeles antes del divorcio.

El valor total del portfolio inmobiliario de los Bieber supera los 40 millones de euros, repartidos entre tres viviendas en California, la finca canadiense donde Justin veranea y ahora este apartamento en West Village. La jugada, además, coincide con un momento en que los precios en el barrio no han parado de subir: los compradores más jóvenes, procedentes del mundo de la música y la tecnología, están desplazando al perfil tradicional del Upper East Side.

Pero más allá de los números, lo que sugiere esta operación es que Justin, a sus 32 años, y Hailey, de 29, ya no compran solo por necesidad o por capricho; compran para construir un legado. Y en ese mapa, Nueva York parece tener un lugar reservado desde hace mucho.

El Veredicto VIP

  • 📸 Imagen pública: La compra refuerza la imagen de la pareja como inversores serios, más allá de la industria del entretenimiento.
  • 💎 El detalle de lujo: El ático incluye ventanales de suelo a techo con vistas al río Hudson y un baño de mármol con suelo radiante valorado en conjunto en unos 11 millones de euros.
  • 🗣️ El entorno cuenta: Fuentes del mercado inmobiliario neoyorquino apuntan a que los Bieber llevaban meses explorando la zona y que el edificio fue elegido personalmente por Hailey.