Anabel Pantoja, consejera de ‘Amor o lo que surja’: ‘¿Por qué a mí si me ha ido fatal?’

La colaboradora se estrena como consejera en el dating show de Telecinco y confiesa que se pregunta por qué la eligieron si a ella 'le ha ido fatal' en el amor. Sobre su tía Isabel, silencio absoluto y un cambio de semblante.

Anabel Pantoja ha pasado de colaboradora a consejera sentimental en Telecinco y, de paso, deja una pregunta al aire que tiene mucha miga: “¿Por qué a mí si me ha ido fatal?”.

La propia Anabel lo confiesa sin rubor. A sus 39 años, la sobrina de Isabel Pantoja debuta como consejera en el nuevo dating show Amor o lo que surja y la elección le sigue pareciendo un chiste del destino. “Desde que me lo propusieron pienso ‘¿pero por qué me habéis elegido si a mí me ha ido fatal en el amor?’”, explicaba en una entrevista con La Otra Crónica. Pero ahí está, cada tarde, repartiendo consejos sentimentales en directo después de comer.

De colaboradora a gurú del amor ajeno

No es la primera vez que vemos a una colaboradora televisiva dando lecciones de amor, pero Anabel le pone su sello personal. “Doy consejos, que pa’ mí no vendo, digo lo que pienso y también intento sacar sonrisas”, suelta con esa mezcla de canariedad y desparpajo que tanto gusta en Telecinco. El programa, que se emite en la franja vespertina para combatir la ola de calor, es puro entretenimiento ligero, aunque Anabel defiende que “hay participantes que sí encuentran algo”. Ella misma no descarta que alguno salga con pareja, aunque matiza: “Quizá no se vayan a casar… pero hay historias ahí”.

Reconoce que está “flipando” con el cambio de perspectiva. “Antes veía la tele de otra manera. Ahora siento que doy mi opinión desde lo que he vivido. Si te ha ido mal, regular y luego bien… pues hablas desde ahí”. Y añade que su vida es un no parar: “estoy en la tele, sigo en las redes va para arriba, va para abajo y tengo que atender a la niña”. Y no le falta razón: con un historial amoroso tan variado como el suyo, pocos pueden presumir de tanto masterclass en desamor.

Eso sí, el vestido blanco que lució en la fiesta Rainbow de Dulceida no era ninguna declaración de intenciones nupciales. “Voy de blanco porque es fresquito, nada más. De eso nada”, zanjó con una sonrisa pícara. La misma que se le congeló cuando la conversación giró hacia el clan Pantoja.

Isabel Pantoja: el botón nuclear que nadie debe pulsar

Si algo tiene claro Anabel es que los temas de su tía Isabel se quedan fuera de su agenda promocional. Cuando la prensa le preguntó si a la tonadillera le interesaría buscar pareja en Amor o lo que surja, la respuesta fue un cortante “No, mejor que no”. Y acto seguido, la expresión se le endureció aún más al mencionar la cancelación del último concierto de su tía. El silencio fue la única banda sonora.

Anabel esquiva el drama familiar con una elegancia digna de diplomática, pero el hielo en la respuesta sobre Isabel Pantoja se sintió hasta en la redacción.

La colaboradora, que acudía al evento como invitada de Dulceida, se escudó en su papel de aliada LGTBI para salir del paso: “Mi tía es como una musa para el colectivo. Sus fans son maravillosos y fieles y mi tía no sería nada sin ellos”, soltó antes de cerrar filas y cortar cualquier otra pregunta incómoda.

Una maniobra que, vista desde fuera, deja claro que la tregua mediática en el universo Pantoja sigue siendo de hielo fino. Anabel sonríe, da consejos y disfruta de su nueva vitrina, pero el apellido le pesa como una losa cada vez que alguien intenta rascar más de la cuenta.

La Pantoja que quiere volar sola

El fichaje de Anabel como consejera del amor es un movimiento de Telecinco que va más allá del entretenimiento vespertino. Aprovecha el tirón de una de las sagas familiares más rentables de la tele y, de paso, ofrece a Anabel una plataforma donde construir una identidad propia, lejos del drama de su tía y de los platós de Sálvame. Algo parecido ya intentó con Belén Esteban como presentadora, aunque con menos éxito.

El resultado, de momento, es una Anabel Pantoja que saca partido a su vis cómica y a su cercanía con el público más joven. No se corta al admitir que su vida amorosa es un desastre, y ese cinismo sano engancha. Como ella misma dice: “No me considero una eminencia en temas del amor”. Pero quizá ese sea justo el secreto: en el amor, como en la tele, a veces el mejor consejero no es el que más sabe, sino el que mejor lo ha pasado mal.

El Termómetro de Cotilleo

  • 🌡️ Nivel de drama: 5/10. Anabel ríe sus penas amorosas, pero el rejonazo a su tía Isabel fue tan seco que se escuchó el eco.
  • 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana Anabel, que estrena programa con un discurso auténtico y alejado del clan. Pierde Isabel Pantoja, que se queda sin una defensa entusiasta en medio de sus propios líos.
  • 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Anabel seguirá promocionando el dating show a golpe de sonrisa, pero de su tía no dirá ni mu. La próxima exclusiva sobre la tonadillera no llevará su firma.