Dulceida política: su ‘no rotundo’ y la confesión sobre maternidad y Orgullo

La entrevista que ha dado la vuelta a las redes: Dulceida confiesa que le han tanteado para entrar en política y su respuesta es un 'no rotundo'. También habla de cómo la maternidad le ha cambiado la vida y de su lucha por los derechos LGTBI.

Dulceida lo ha soltado sin paños calientes. La rumorología llevaba semanas moviéndose en redes y ella ha decidido pararla en seco: no, no va a meterse en política. Un ‘no rotundo’, como ella misma ha confesado, que ya corre por los grupos de WhatsApp de medio país.

La cosa venía calentita porque la catalana, con más de 3 millones de seguidores en Instagram, se ha convertido en un referente indiscutible del colectivo LGTBI y algunos ya la veían con escaño. Pero Aída Domenech, su nombre real, tiene las ideas muy claras. Y su respuesta, en una entrevista con La Razón que está dando que hablar, no deja lugar a dudas.

El ‘no’ que acalla los rumores (y sus advertencias para el Orgullo)

«No, jamás. La política es un no rotundo», respondió cuando le preguntaron si alguien la había tanteado para dar el salto. Así de contundente. En un momento en que cualquier influencer termina en una lista electoral, Dulceida prefiere seguir en lo suyo: eventos como el Rainbow, que este miércoles 25 de junio ha vuelto a liderar en pleno Orgullo 2026 en Madrid, y proyectos que le permitan meterse en la faceta creativa.

Pero ojo, que la cosa no queda ahí. La de Badalona también aprovechó para reivindicar que «no se toquen nuestros derechos, que no se juegue con eso ni se ponga en duda». Y puso el dedo en la llaga con un dato que hiela la sonrisa: más de la mitad de las personas del colectivo han sufrido ataques al menos una vez. «Hay que seguir luchando», sentenció.

Su primer Orgullo, recuerda, fue en la carroza de Fulanita y se le saltaron las lágrimas. «Aluciné viendo a tantas personas, de todas las edades y familias», cuenta. Y aunque ahora lo vive con la misma intensidad, confiesa que aquella primera vez «la recuerdas con mucho amor».

Madre, referente y sin filtro: lo que la maternidad le ha enseñado

Desde que nació su hija Aria en 2024 —fruto del método ROPA junto a su mujer, Alba Paul—, Dulceida asegura que ha cambiado «muchísimo». Sigue siendo la misma, pero con una versión «nueva y mejorada». Lo dice con seguridad: ahora sabe qué es importante y qué no quiere en su vida. «A veces me resultaba complicado y desde que soy madre me resulta mucho más fácil», explica.

Entre las muchas enseñanzas que atesora, hay una que le viene de familia. Su abuela le repite, desde pequeña, que no le importe la gente, que solo te tiene que importar quien te quiere bien. Y ella ha hecho de ese mantra su bandera. De hecho, agradece a sus padres que la criaran en libertad, sin juzgar.

La maternidad le ha dado una claridad que antes le costaba: sabe lo que quiere y lo que no, y eso se nota en cada respuesta.

Pero, ¿cómo encaja ser referente para tantas personas? Dulceida se emociona con los mensajes que recibe: «Si tú puedes, yo también puedo» o «Gracias a ti se lo conté a mi familia». Y aunque la palabra referente le suena «muy grande», se queda con que su naturalidad haya ayudado a alguien a vivir libremente.

¿Por qué Dulceida prefiere la creatividad al escaño?

Volviendo al ‘no’ político, la decisión tiene más miga de lo que parece. Mientras otras creadoras de contenido han encontrado en la política una extensión de su activismo, Dulceida elige el camino de los eventos, los Premios Ídolo y los proyectos que le dejan desarrollar su faceta creativa. Lleva 17 años en esto y, como ella misma dice entre risas, «¡cómo suena esa cifra!».

Reconoce, eso sí, que la interpretación le cuesta por sus inseguridades. Pero lo que realmente importa es que está orgullosa de toda su trayectoria, errores incluidos. «De eso se trata, de aprender», reflexiona. Y ahí es donde quizá está la clave: para una tía lista como ella, el escaño es un ruido innecesario cuando ya tiene un altavoz propio.

La apuesta está clara. Ojalá más de uno tomara nota: antes que llenarse la boca con promesas, hay que llenar la vida con hechos. Y de eso, Dulceida sabe un rato.

El Termómetro de Cotilleo

  • 🌡️ Nivel de drama: 3/10. El titular es potente, pero en el fondo es una confirmación tranquila: ni espasmos ni portada incendiaria.
  • 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana Dulceida, que refuerza su imagen de mujer coherente, y pierde quien esperaba verla en un mitin. La política, simplemente, no es su sitio.
  • 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Nada de réplicas. La próxima semana, como mucho, la veremos de nuevo en otro sarao del Orgullo, sonriendo y reivindicando con la misma naturalidad de siempre.