Con sus respectivas paletas de acuarelas y bikinis de firma, Gigi y Bella Hadid han transformado un domingo de piscina en una postal de la nueva jet set. Las supermodelos compartieron una íntima jornada junto a Antoni Porowski, Patrick Dooley y Leah McCarthy, combinando baños de sol con una sesión de pintura que ya es viral en Instagram.
La acuarela como nuevo ritual de la élite
Olvídense de las fiestas de champán y los yates fondeados en Saint-Tropez. El plan premium de las Hadid fue un slow afternoon con acuarelas y pinceles. En las stories que compartió Dooley, se ve a Bella concentrada en un impresionante faro, mientras Gigi aparece con los brazos cargados de material artístico. McCarthy la bautizó como la ‘watercolor princess’, y el apodo, que podría sonar a boutade, encaja a la perfección con la imagen de calma cultivada que las hermanas llevan tiempo proyectando.
Antoni Porowski, conocido por su papel en Queer Eye, fue el anfitrión perfecto. El grupo alternó la piscina con los bocetos, demostrando que el nuevo lujo no consiste en acumular bienes, sino en regalarse tiempo para lo sencillo. Y sí, los más de treinta millones de seguidores que suman entre ambas hermanas entendieron el mensaje: la postal tiene más de un millón de ‘me gusta’.
Los bikinis que hablan: de Bella Venice a la colaboración Frankie’s Bikinis x Gigi Hadid
Si algo saben hacer las Hadid es convertir cualquier look en un escaparate de sus propios proyectos. Gigi lució un bikini blanco con lunares rojos de Bella Venice, combinado con pantalones de chándal color crema y una gorra roja de Barbados que le daba un aire desenfadado a la estampa. Pero el guiño más potente llegó de la mano de Bella: estrenó un dos piezas de la colección Frankie’s Bikinis x Gigi Hadid, con lacitos blancos que decoraban tanto el top como la braga.
No contenta con el detalle, Bella remató el conjunto con unos pantalones de chándal blancos decorados con parches de cuadros vichy morados y bordados florales en una de las perneras. Más tarde se cambió a un bikini verde salvia, demostrando que una tarde de piscina también puede ser un desfile improvisado. Cada elección es un respaldo silencioso a los proyectos de su hermana, una dinámica que llevan años practicando.
No es solo moda: es un masterclass de cómo dos hermanas se convierten en las mejores embajadoras la una de la otra.
Por qué las Hadid están redefiniendo el lujo silencioso (y cómo apoya cada proyecto de la otra)
La imagen de dos supermodelos pintando acuarelas en un pool party dista mucho del estereotipo de las fiestas de Hollywood. Las Hadid llevan años transitando una senda más cercana al quiet luxury que al brillo excesivo. Gigi ha consolidado su faceta como empresaria textil con colaboraciones como la de Frankie’s Bikinis; Bella, con su firma de fragancias Orebella, ha encontrado en la artesanía y lo sensorial su sello personal. Que la pequeña de la familia luzca el bañador diseñado por su hermana mayor no es casualidad: es la traducción visual de un apoyo que va mucho más allá de los focos.
Frente a otros clanes mediáticos que escenifican sus muestras de afecto ante las cámaras, las Hadid practican un apoyo orgánico, que a menudo pasa desapercibido para la prensa generalista pero que su comunidad de seguidores sabe leer a la perfección. No hay grandes declaraciones; hay etiquetas en Instagram, menciones en TikTok y, sobre todo, gestos como este domingo de piscina con acuarelas. El precedente es sólido: Gigi desfiló para Coperni cuando Bella era la musa de la firma; Bella no se pierde un lanzamiento de Guest In Residence, la marca de cachemir de su hermana. La rueda sigue girando.
El Veredicto VIP
- 📸 Imagen pública: Las Hadid refuerzan su aura de hermanas cómplices y creativas, alejándose del ruido mediático con un plan genuino que humaniza sus imponentes perfiles.
- 💎 El detalle de lujo: El bikini de la colección Frankie’s Bikinis x Gigi Hadid que lució Bella, combinado con los pantalones bordados, convierte un bañador en pieza de deseo aspiracional.
- 🗣️ El entorno cuenta: Las amistades del grupo describen a Gigi como la ‘princesa de las acuarelas’ y confirman que, lejos de los focos, la dinámica entre las hermanas es de apoyo absoluto y naturalidad.







