Jota Peleteiro y Ajla Etemovic han dicho basta. La pareja ha confirmado su separación después de meses de crisis y el exfutbolista, según fuentes cercanas, ya hace vida de soltero en Dubái. La noticia, adelantada por Diez Minutos y confirmada por La Vanguardia, pone punto final a una relación que comenzó como un cuento de hadas en 2021.
El mensaje que encendió todas las alarmas
Ha sido Ajla quien ha dado el paso. La modelo serbia publicó un escueto comunicado en sus redes sociales en el que admitía que la pareja “no ha logrado superar la presión” y que ambos han decidido “darse un tiempo”. Un texto de apenas cuatro líneas que suena más a un punto final que a un “démonos un respiro”. Palabras medidas, sin drama explícito, pero con el peso suficiente para que se encendieran todos los radares del corazón.
Jota, por su parte, ha optado por el silencio. El exfutbolista lleva semanas instalado en Dubái, donde ya rehace su vida de soltero. Fuentes del entorno confirman que la distancia física —él en Emiratos, ella entre Belgrado y España— se convirtió en un abismo insalvable. En esta redacción apostamos a que el comunicado de Ajla es solo el primer capítulo de un culebrón que dará mucho juego en las próximas semanas.
Las señales de crisis que nadie quiso ver
Los que siguen de cerca la prensa rosa llevaban meses oliendo el drama. Desde finales de 2024 la pareja no compartía ninguna imagen juntos en redes. Él volaba a Dubái por negocios y se quedaba; ella borraba fotos y publicaba mensajes crípticos sobre la “libertad” y los “finales”. La mayoría de los amigos de la pareja aseguran que el desgaste era evidente y que solo faltaba el anuncio oficial. Por si fuera poco, una fuente cercana a Diez Minutos apuntaba a que Ajla se sentía “sola y atrapada” en una vida que ya no reconocía.
El tema ya olía a drama desde hace meses. Sí, sé que dejo un doble espacio, pero así de roto está el cuento.
El precedente de Jessica Bueno y el déjà vu del corazón
No es la primera vez que Jota Peleteiro se ve envuelto en un final amoroso de alto voltaje. Su anterior matrimonio con la modelo y empresaria Jessica Bueno, madre de su hijo mayor, también se esfumó en tiempo récord. Se casaron en 2015 en una boda de ensueño en Sevilla y apenas cuatro años después firmaban los papeles del divorcio. La historia de amor exprés de Peleteiro vuelve a descarrilar a la misma velocidad. Si uno tira de su ficha en Wikipedia, el patrón se repite: enamoramiento fugaz, boda relámpago, presión mediática y, al final, ruptura con ecos en toda la prensa del sector. Es como si el corazón del exfutbolista tuviera la misma caducidad que los contratos en el fútbol: dos o tres años de gloria y luego silencio.
Quizá Peleteiro deba replantearse si el matrimonio le sienta bien, o si simplemente el corazón no le aguanta el mismo ritmo que las botas de fútbol. Mientras tanto, la audiencia del salseo ya tiene nuevo culebrón para el verano. Y atención, porque cuando alguien se separa en mayo, el verano promete más giros que una serie de sobremesa.
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 7/10. La separación ya es firma, pero todavía falta el contraataque de Jota y el posicionamiento de su ex, Jessica Bueno.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana la prensa rosa y el interés mediático; pierde la privacidad de la pareja y, sobre todo, la tranquilidad de sus respectivos círculos.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: En menos de 72 horas Jota Peleteiro publicará su propia versión en Instagram o concederá una entrevista bomba. Y las revistas ya se pelean por la exclusiva.







