Que dos personas se lleven más de quince años sigue siendo uno de los prejuicios más resistentes y, a la vez, uno de los asuntos que más atención genera cuando una de ellas es famosa. La diferencia se convierte en etiqueta antes que en biografía: interés, crisis anunciada, oportunismo. Esta lista se fija en siete parejas con distancias de entre 17 y casi 40 años, todas con fechas de nacimiento y comienzos de relación documentados públicamente, y no en rumores de portada.
El criterio no es la duración ni la ejemplaridad: conviven matrimonios que siguen en pie después de dos décadas con rupturas que terminaron en los tribunales, como el divorcio de Rupert Murdoch y Wendi Deng o la guerra legal entre Johnny Depp y Amber Heard. Tampoco se ordenan de mayor a menor diferencia. Lo que las une es que todas han tenido que responder en público por el número que las separa, y que en ningún caso ese número explica gran cosa de lo que vino después.
2Michael Douglas y Catherine Zeta-Jones: 25 años exactos y más de dos décadas casados
Michael Douglas y Catherine Zeta-Jones comparten algo más que una diferencia de edad de exactamente 25 años: ambos nacieron un 25 de septiembre, él en 1944 y ella en 1969. Se conocieron en agosto de 1998 en el festival de cine de Deauville, donde él acudía a presentar Un crimen perfecto y ella La máscara del Zorro; el encuentro lo propiciaron Antonio Banderas y Melanie Griffith, que intentaban convencer a la actriz de salir los cuatro. La anécdota que ambos han repetido durante años es la frase que Douglas le soltó aquella primera noche: que iba a ser el padre de sus hijos. Ella le deseó buenas noches y él tuvo que disculparse al día siguiente con flores. En la Nochevieja de 1999, en Aspen, llegó la propuesta con un anillo de diamantes de Fred Leighton valorado en torno al millón de dólares.
La boda se celebró el 18 de noviembre de 2000 en el hotel Plaza de Nueva York, tres meses después del nacimiento de su primer hijo, Dylan, y con unos 350 invitados, entre los que figuraron Tom Hanks, Jack Nicholson, Brad Pitt, Anthony Hopkins o Whoopi Goldberg. El reportaje del enlace se vendió a la revista británica OK! por un millón de libras, una exclusiva que entonces se leyó como síntoma de espectáculo y no de compromiso. La carrera contra el pronóstico empezó ahí: ella tenía 31 años y él 56, y la prensa daba por hecho que la relación duraría lo que tardase en pasar la novedad. En 2003 nació su hija, Carys, y en 2003 también llegó el Oscar para Zeta-Jones por Chicago.
Veinticinco años después, el 18 de noviembre de 2025, la pareja celebró sus bodas de plata convertidas en una de las más estables de Hollywood, con la particularidad de que el aniversario coincidió con el rodaje de la tercera temporada de Wednesday, donde ella interpreta a Morticia Addams, de modo que la fiesta quedó aplazada a las vacaciones. Él publicó en Instagram una foto antigua con un escueto «Feliz 25 aniversario, mi querida Catherine». ¿Quién lo iba a decir?»; ella respondió con recuerdos del día de la boda, el coro galés y la mirada de él al final del pasillo, y con un «te quiero hoy como entonces».
La lista de obstáculos que atravesaron no fue solo la edad. En 2013 anunciaron una separación de hecho tras el cáncer de lengua de él y el diagnóstico de trastorno bipolar de ella, y se reconciliaron al año siguiente. Zeta-Jones ha resumido la fórmula con humor: cuando le decían que a los 50 ella tendría un marido de 75, respondía que eso son solo matemáticas, y ha asegurado que nunca ha sentido que él sea 25 años mayor. Su padre y su madre tienen la misma edad que Douglas, un detalle que, según contó, hizo que nadie en su familia cuestionara nunca la diferencia.







