El mundo del toreo está de luto tras conocerse la muerte de Antonio Vázquez, hermano del torero Curro Vázquez y apoderado de Pablo Aguado, en el grave accidente ferroviario ocurrido en Urda. Una pérdida que ha provocado numerosas muestras de dolor entre profesionales y amigos. Entre ellos se encuentra José Ortega Cano, que ha querido despedirse públicamente de una persona con la que mantenía una relación muy especial.
2José Ortega Cano ha roto su silencio
El diestro ha querido recordar también la trayectoria profesional de Antonio Vázquez, primero vinculado a los ruedos como novillero y posteriormente como apoderado. Durante su carrera acompañó a distintos toreros y desempeñó un papel importante en las trayectorias de figuras como Cayetano y Fran Rivera, además de trabajar con Pablo Aguado y su hermano Curro.
«Son una familia estupenda y bueno, pues estamos todos muy tristes, sí», ha añadido Ortega Cano al recordar el vínculo que les unía. El diestro también ha explicado que todavía no se había puesto en contacto con Curro Vázquez ni con Fran, hijo del fallecido. Su intención es dejar pasar unos días antes de hacerlo, para que la familia pueda afrontar los primeros momentos del duelo.
«Quiero darle un poquito de tiempo», ha explicado, consciente de la difícil situación que atraviesan los allegados de Antonio. Unas palabras que reflejan el respeto y el cariño con los que ha querido acompañarles en estas circunstancias.
Por su parte, Pablo Aguado también ha querido despedirse públicamente de quien fue una persona fundamental en su carrera. El torero ha publicado una emotiva carta en Instagram en la que ha recordado tanto su profesionalidad como su faceta más personal. «Detrás de un taurino serio había un hombre extremadamente sensible que lloraba desconsolado cuando veía a sus toreros cuajar un toro en la plaza o una becerra en el campo», ha escrito.
En su mensaje, Aguado ha descrito a Antonio como un hombre entregado por completo a su trabajo, pendiente de cada detalle y dispuesto a recorrer largas distancias para acompañar a sus toreros. También ha recordado su discreción en los triunfos y su manera de estar presente en los momentos más complicados.
«Dormía soñando con el número tal que había embarcado y que no podía fallar, y se cruzaba España entera para ir a ver un sobrero», ha relatado el diestro. En su recuerdo también ha destacado que Antonio celebraba los éxitos en silencio y acompañaba a sus toreros cuando las cosas no salían bien, siempre con una actitud discreta y sin buscar protagonismo.
«Le vamos a echar mucho de menos. Gracias, Antonio», ha concluido Pablo Aguado en una despedida que se ha sumado a las numerosas muestras de afecto recibidas por la familia.
La muerte de Antonio Vázquez deja un profundo vacío en el mundo taurino y golpea especialmente a quienes compartieron con él años de profesión y amistad. Ortega Cano, que ha querido recordar públicamente el vínculo casi familiar que les unía, se suma así a las voces que lamentan una pérdida que ha conmocionado al sector.







