Dos expertos diseccionan el look de Leonor en los Premios Princesa de Asturias y no coinciden en lo esencial.
El vestido que Asun Domínguez no perdona
La princesa de Asturias estrenó en el Teatro Campoamor un diseño firmado por Hannibal Laguna, confeccionado en tafetán, con cuerpo ajustado, falda de vuelo y un color buganvilla que se llevó todas las miradas antes que cualquier costura. El protocolo del acto exige formalidad sin llegar a la gala, y sobre el papel el estreno cumplía.
Asun Domínguez, experta en patronaje, fue de las primeras en afinar el veredicto desde su perfil de Instagram, según recoge Lecturas. Su diagnóstico: el color buganvilla le queda bien y la apertura de la parte baja le favorece, pero el patrón de la pieza no hay por dónde cogerlo. La frase que dejó para la hemeroteca fue otra: imperdonable en un vestido de gala que estaba viendo el mundo entero.
El detalle técnico es el que duele. La talla elegida no es la suya y la cintura le queda prieta, apunta la experta, que además señala una manga corta y una sisa estrecha que se le clava justo cuando aplaude. Su lectura es que el diseño se ideó sin manga y la manga se cosió a posteriori, de ahí los tirones y las arrugas en una prenda pensada, dice, para hombros mucho más pequeños.
Juan Avellaneda, diseñador, llega al mismo sitio por otra puerta: el vestido no le favorece y no juega a su favor. Lo ve antiguo, con mangas demasiado cortas y demasiado ajustadas, costuras que dibujan formas raras y una parte delantera que proyecta sombras donde debería haber línea. Un patrón que desmonta la figura en lugar de ordenarla, viene a resumir.
El color salva la foto y el escote salva el gesto; lo que hunde el conjunto es una costura que se ve antes que el propio vestido.
De Letizia a la infanta Sofía: el resto del reparto
El mismo rasero se aplicó al resto de la familia en un acto que puede consultarse en la web de los Premios Princesa de Asturias. A don Felipe lo vio perfecto: traje a medida que se ajustaba a su figura y corbata azul como guiño a Asturias. De la reina Letizia dijo que iba sobria, muy tapada para su gusto, aunque radiante, con un drapeado que le favorece muchísimo y unos toques en dorado que le sientan de maravilla.
La infanta Sofía fue la que mejor parada salió en el cómputo general, con un vestido de escote pronunciado y capa semitransparente que el diseñador ve algo anticuado para su edad, aunque con un color que le hace justicia. La reina Sofía, fiel a su estilo, apostó por un dos piezas beige de pantalón fluido, chaqueta troquelada, y un neutro que nunca falla.
Lo que este examen dice del estilismo real
El Campoamor se ha convertido en la pasarela más escrutada del calendario oficial, y no por la alfombra, sino porque cada octubre los estrenos de la Princesa se juzgan como si fueran oposiciones. Hay un precedente clarísimo: cuando dos profesionales que no se coordinan señalan la misma costura, la costura existe. Domínguez habla de sisa y talla; Avellaneda, de manga y sombras. Distintas palabras, mismo punto de fallo.
Mi lectura es que el color es un acierto de verdad, porque el buganvilla no es habitual en el armario real y aquí funciona; el problema es de confección, y en un vestido de gala la confección se ve en movimiento. Aplaudir es el examen más duro que existe para una sisa, y ahí no hay maquillaje posible ni retoque de última hora que lo tape. La firma y la paleta no sustituyen la prueba de ajuste, y eso un taller lo sabe mejor que nadie.
La otra pregunta es si esto tendrá recorrido. La Casa Real no suele responder a críticas de vestuario, y el equipo de estilismo rara vez entra al trapo: la agenda oficial que publica Casa Real marcará el próximo acto y, con él, la próxima prueba. Conviene mirar dos cosas: si la Princesa repite firma en su siguiente aparición y si el taller saca nota aclaratoria. Lo primero dirá mucho de la confianza depositada; lo segundo, casi nada, pero será entretenido.
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 6/10. Un vestido no derriba una monarquía, pero una costura mal contada da portada de octubre.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana el buganvilla y la infanta Sofía; pierde el patronaje y quien aprobó la talla sin prueba previa.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Antes habrá análisis nuevo en redes que nota de palacio. El próximo acto se mira con lupa.







