Sylvester Stallone ha desvelado el origen de su enemistad con Richard Gere: un puñetazo que casi le propina en 1974.
Lo cuenta en The Steps, el memoir que acaba de publicar y del que se ha hecho eco Entertainment Weekly. Ocurrió durante las pruebas de The Lords of Flatbush, el filme de 1974 en el que también coincidió con Robert De Niro. Con De Niro, dice, todo fue bien: ‘tratábamos de superarnos hablando’, escribe el actor, que disfrutaba del ad-libbing.
La camiseta rasgada, las uñas de Gere y la pregunta a Stephen Verona
Con Gere la cosa se torció. Le agarró la camiseta y le clavó las uñas en la piel dos veces. Stallone le pidió que se apartara. En la segunda toma, lo repitió. ‘Comenzó a remover el caldero emocional que llevaba dentro’, admite el autor, que reconoce que Gere no podía adivinar cuál sería su reacción.
Así que fue a ver al codirector Stephen Verona con una consulta muy concreta: ‘¿Está bien si improviso y reacciono como reaccionaría en la vida real si alguien me hiciera eso?’ Verona quiso saber qué haría. ‘¿Qué voy a hacer? Tumbarlo de un puñetazo’, contestó. Stallone pidió permiso antes de reaccionar y el director le frenó. Aquella vez.
El punto de ruptura llegó por una vía mucho más prosaica: el almuerzo. Gere derramó el suyo sobre él. un chorro de grasa de pollo le cayó en la pierna, según su propio relato. Le dio un codazo en el pecho, y salió del coche, rodeó el vehículo y lo sacó del asiento trasero.
‘Oye, tío, no quiero que esto se ponga físico’, dijo Gere con voz fina. ‘Demasiado tarde’, respondió Stallone. Verona se interpuso entre los dos. Estaba claro que aquello no funcionaba y que uno de los dos tenía que irse.
En el Hollywood de 1974 un codo en el pecho podía costarte el papel; medio siglo después sigue costando una explicación.
Se fue Gere. Stallone se quedó con el papel y Gere fuera del reparto. Perry King terminó interpretando a Chico y Paul Mace ocupó el lugar que De Niro había dejado libre. Henry Winkler completó el grupo.
La versión de Gere que nunca ha llegado a contarse
Gere nunca se ha pronunciado públicamente sobre esta enemistad, que se conoce por el relato de la otra parte. E! News contactó a su representante en busca de declaraciones y no ha obtenido respuesta. Medio siglo después, la historia sigue teniendo un solo narrador.
De las pruebas de 1974 a la tregua que Stallone sí firmó con Schwarzenegger
El Hollywood de los setenta funcionaba así: audiciones con improvisación, directores que probaban química y actores que se jugaban un papel en un arranque de carácter. Las pruebas de The Lords of Flatbush pertenecen a ese ecosistema, el del Nuevo Hollywood que había aprendido a mirar la calle. Que dos aspirantes se enzarzaran en el asiento trasero de un coche no era excepcional; que uno de ellos lo contara medio siglo después, sí lo es.
Stallone tiene precedentes en esto de las rivalidades longevas. La rivalidad con Schwarzenegger sí terminó en amistad, después de una década de taquillas, gimnasios y pullas cruzadas. Con Gere no hubo tregua ni foto de reconciliación. Conviene matizar algo: este relato es de una sola parte. Sin la versión de Gere, lo que tenemos es una anécdota magnífica, no una crónica cerrada. La memoria es selectiva, sobre todo cuando hay un libro recién salido de imprenta que vender.
El episodio dice también algo del oficio. En 1974, un actor sin contrato no tenía relaciones públicas que amortiguaran sus arrebatos: su cuerpo era su currículum. Hoy cualquier desencuentro de rodaje se gestiona con comunicados y abogados, y eso explica por qué las enemistades contemporáneas resultan tan higiénicas y tan aburridas. La de Stallone y Gere es de otro material, de una época en la que un almuerzo derramado podía cambiarte la carrera para siempre. Lo que falta por saber es si Gere romperá el silencio cuando la promoción del libro lo ponga delante de un micrófono.
El Veredicto VIP
- 📸 Imagen pública: Stallone firma el relato de una enemistad que hasta ahora solo tenía una cara y Gere queda retratado sin defenderse.
- 💎 El detalle de lujo: El almuerzo envuelto en papel de aluminio resume el glamur real de 1974: el asiento trasero de un coche en Brooklyn.
- 🗣️ El entorno cuenta: El representante de Gere no ha respondido a las peticiones de declaraciones, y ese silencio ya forma parte del relato.







