Felipe y Letizia han enviado su pésame a Noruega por la muerte de Harald V, fallecido a los 89 años.
El mensaje de despedida, palabra por palabra
La Casa Real española ha publicado este viernes un comunicado en sus redes oficiales, pocas horas después de trascender el fallecimiento. ‘Con nuestro respeto y admiración por su figura, así como con profunda tristeza, expresamos nuestro pésame por la pérdida de SM el Rey Harald V, ejemplo de responsabilidad, dignidad, sencillez y dedicación incansable al servicio de Noruega y de su pueblo, antes y durante sus 35 años de reinado. Nuestro pésame, con afecto fraternal, a la Familia Real Noruega’, reza el texto.
El mensaje va firmado por los reyes y se suma a las condolencias que esta mañana han llegado desde otras casas reales europeas. En un detalle que no ha pasado desapercibido, el comunicado de Zarzuela evita el tono burocrático y apela al recuerdo personal: no todos los monarcas reciben un pésame con ese nivel de cercanía.
Un vínculo familiar de más de un siglo
El parentesco entre Felipe VI y Harald V no era una mera cortesía. Ambos reinantes compartían un antepasado común, la reina Victoria de Inglaterra, lo que los convertía en primos lejanos en tercer grado. La relación con la reina Sofía tampoco era casual: en su juventud, los gobiernos de Grecia y Noruega llegaron a negociar un posible matrimonio entre Harald y la entonces princesa Sofía. Harald se plantó por amor para casarse con Sonia Haraldsen, pero la amistad con Doña Sofía y el rey Juan Carlos se mantuvo intacta durante décadas.
Esa cercanía se trasladó de inmediato a Felipe VI. El propio rey es el padrino de bautismo de la princesa Ingrid Alexandra de Noruega, hija de Haakon de Noruega y nieta de Harald V. Felipe VI ha viajado a Oslo para su bautizo en 2004, como para su confirmación en 2019, y su fiesta de mayoría de edad en 2022, dejando claro que el vínculo entre ambas casas reales va mucho más allá del protocolo.
Detrás del pésame institucional hay décadas de relación personal: una antepasada en común, un matrimonio negociado que nunca llegó y un padrinazgo en Oslo.
En el plano institucional, Harald V ostentaba el Toisón de Oro, la máxima distinción que concede la Corona española, otorgada por el rey Juan Carlos en 1995. Con su fallecimiento, Felipe VI pierde no solo a un pariente querido, sino a uno de los caballeros más destacados de esta orden histórica. El detalle, recogido en su entrada de Wikipedia, subraya que este pésame no es un simple trámite.
Por qué este pésame no es un trámite protocolario
La Casa Real española suele medir cada palabra en sus comunicados de pésame. Esta vez, sin embargo, el mensaje va más allá del protocolo: habla de ‘afecto fraternal’, un término que rara vez se utiliza con otras monarquías. La elección no es casual. Detrás hay una relación tejida durante generaciones: la reina Victoria como antepasada común, el casi matrimonio entre Harald y Doña Sofía, y el padrinazgo de Felipe VI con Ingrid Alexandra. Además, Harald era uno de los pocos monarcas que mantenían un vínculo estrecho con los reyes eméritos y con el propio Felipe.
En una época en la que las casas reales europeas tienden a enfriar relaciones, esta despedida tiene una carga personal evidente. Conviene observar dos gestos en los próximos días: la presencia de los reyes españoles en el funeral de Estado en Oslo y cómo la prensa rosa interpretará ese viaje.
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 6/10. Lo justo: tristeza institucional con miga personal, pero sin salseo de plató.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana la Casa Real española por un comunicado medido que refuerza lazos. Pierde quien buscaba morbo, porque no lo hay.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Funeral de Estado en Oslo con viaje real casi garantizado. Las revistas tendrán portada asegurada.







