El auge de los influencers inversores: los creadores que se quedan con parte del negocio que impulsan

La salida de Poppi, vendida a PepsiCo por 1.950 millones de dólares, demuestra que el modelo ya genera retornos. Entre el halo de prestigio y el riesgo de quedarse en cero, el creador asume un papel de empresario que cambia su relación con la audiencia.

Alix Earle no solo cobra por publicar: es inversora de Cymbiotika, junto a Hailey Bieber y Kendall Jenner.

La cartera de Alix Earle: de Poppi a Cymbiotika, con salida millonaria incluida

La creadora de 25 años ha reunido participaciones en Gorgie, SipMargs, Poppi y Cymbiotika. Una de esas apuestas ya ha cristalizado en una salida millonaria: PepsiCo compró Poppi en mayo de 2025 por 1.950 millones de dólares (unos 1.780 millones de euros).

La fórmula es sencilla sobre el papel: invierte, promociona la marca ante sus 14,5 millones de seguidores acumulados entre Instagram, TikTok y YouTube, y si el negocio escala, la influencia se convierte en equity, es decir, en participación accionarial.

No es un caso aislado. La inversora de bienestar Hannah Bronfman acumula más de setenta startups respaldadas; Sofia Richie Grainge entró como inversora y curadora en ShopMy antes de apostar por Dolce Glow, y la creadora de lujo Jordan Grant ha invertido en Doji, Julie Inc. y Komi.

El movimiento responde a una lectura estructural: Goldman Sachs estima que la economía de los creadores rozará el medio billón de dólares en 2027 y las marcas, según Vogue Business, desplazan a los influencers hacia el desarrollo de producto y la estrategia.

El creador solo merece un asiento en la mesa cuando cambia el destino del negocio; los seguidores, por sí solos, son la métrica equivocada.

Por qué el dinero de los creadores deja atrás el patrocinio clásico

Las agencias también han entendido el giro. UTA, WME y CAA han creado brazos de inversión para capturar el potencial de estas operaciones, según Kira Mackenzie Jackson, CMO de Mph Beauty y asesora en RX3 Growth Partners. El modelo clásico de tarifa fija empieza a quedarse corto.

Alexis Barber, fundadora de Too Smart For This, resume el cansancio con el esquema tradicional: ‘El contrato puntual puede ser lucrativo, pero también es errático, inestable y creativamente limitante’. La participación accionarial ofrece una recompensa a largo plazo, aunque nunca garantiza rentabilidad.

El respaldo inversor también produce un efecto de halo. Barber admite que participar en una empresa atractiva aporta prestigio, aunque Max Stein, de Brigade Talent, matiza: ser inversor no diferencia al creador en el mercado del talento, así que el retorno debe sostenerse en la inversión, no en en la foto.

Las tres preguntas que separan una inversión sólida de una apuesta temeraria

El precedente no nace de la nada. Ashton Kutcher cofundó A-Grade Investments en 2010 y respaldó Uber, Airbnb y Spotify; Serena Williams convirtió su cartera personal en Serena Ventures, y Charli XCX es accionista y embajadora de Nothing. La diferencia ahora es que el fenómeno desciende de la celebridad al creador con audiencia segmentada.

Anna Whiteman, socia de Coefficient Capital, advierte de que la influencia no puede compensar unos fundamentos de negocio débiles: la startup debe funcionar por sí sola y el talento solo debe acelerar un plan ya viable. Esa lógica explica la concentración en bebidas y suplementos, categorías de compra repetida donde una voz creíble impulsa la prueba y construye liderazgo temprano.

El riesgo, con todo, es asimétrico. Jackson recuerda que si la empresa quiebra, la participación puede valer cero aunque el creador haya cumplido, y Barber añade una advertencia: ‘El capital privado no paga el alquiler del mes que viene. Puede tardar entre cinco y diez años en ser líquido, si es que lo es’. La revisión debe mirar la fase de la startup, el potencial de liquidez y el lugar en la tabla de capitalización.

El Veredicto VIP

  • 📸 Imagen pública: La apuesta con cuota de propiedad consolida al creador como empresario y no como simple soporte publicitario.
  • 💎 El detalle de lujo: La salida de Poppi, vendida a PepsiCo por 1.950 millones de dólares, es el primer gran retorno de esta generación de inversores.
  • 🗣️ El entorno cuenta: Fuentes del sector insisten en que la credibilidad se mide con la tesis de negocio, no con el número de seguidores.