Vernon Kay ha comprado una propiedad de tres millones de libras a quince minutos de la casa que todavía comparte con Tess Daly.
La operación, adelantada por Daily Mail, sitúa al presentador de BBC Radio 2 en las primeras fases de una mudanza que se está haciendo con calma. La nueva casa, en Buckinghamshire, incluye piscina y amplios terrenos y se encuentra actualmente en plena reforma.
Según fuentes próximas a la pareja citadas por The Sun, Vernon ha querido quedarse cerca de las chicas, algo importante tanto para él como para Tess.
Una propiedad con piscina y terrenos que aún está en obras
La compra no es una mudanza inmediata. El comunicador seguirá viviendo en la que fue su casa familiar mientras la nueva residencia se acondiciona. Se trata de una transición pensada para evitar una salida abrupta tras más de dos décadas de convivencia.
La decisión de reformar antes de entrar no es un detalle menor. Permite adaptar la vivienda a la nueva etapa sin renunciar a la proximidad con el hogar original. Todo se está tratando con cuidado y respeto, insisten desde el entorno.
La pareja anunció su separación en mayo mediante un comunicado conjunto en el que dejaron claro que no había terceras personas y que su prioridad seguirían siendo sus hijas. En aquel texto aseguraban que seguían siendo grandes amigos.
La geografía del divorcio también se diseña: a quince minutos de distancia se puede mantener una familia y empezar otra vida.
La fortuna conjunta se estima en diez millones de libras, algo más de 11,7 millones de euros al cambio actual. La nueva adquisición representa una parte relevante de ese patrimonio.
Por qué la proximidad con Tess Daly y las hijas marca el nuevo capítulo
Vernon, de 52 años, y Tess, de 57, llevaban casados desde 2003. Su última aparición pública juntos fue en febrero, cuando presentaron un episodio de The One Show. Después llegó el anuncio de primavera y, más recientemente, la incursión profesional de Tess y Phoebe en un proyecto conjunto que aún no ha trascendido.
La hija mayor se mudó a Nueva York el año pasado para estudiar interpretación y producción cinematográfica, al tiempo que ha iniciado una carrera como modelo. La menor sigue en casa, un factor que explica el empeño del presentador por no alejarse demasiado.
En una entrevista reciente, Vernon insistía en la ética de trabajo que él y Tess han tratado de inculcar a sus hijas, lejos de la etiqueta de nepo babies. La compra de la nueva casa, modesta en comparación con otras operaciones del mundo del espectáculo británico, encaja con ese discurso.
Lo que los divorcios amistosos enseñan sobre la geografía del reparto
El caso de Vernon Kay recuerda a otras separaciones de perfil público que han elegido la cercanía como fórmula de estabilidad familiar. Frente a los divorcios que se libran en tribunales y alimentan titulares durante años, aquí se opta por una salida pactada y discreta.
La compra de una vivienda a pocos minutos no es una anécdota: es una declaración de intenciones. Mantiene la logística escolar y familiar intacta, evita desplazamientos largos y facilita la cotidianidad de las hijas en mitad del cambio. En términos de comunicación de crisis, la jugada es impecable.
Conviene matizar que la operación aún no ha sido confirmada oficialmente por el representante del presentador. Todo lo publicado procede de fuentes anónimas próximas a la pareja. Aun así, el relato es coherente y ningún portavoz lo ha desmentido.
Lo que viene ahora es la espera: que la reforma avance, que la casa cobre forma y que Vernon haga la mudanza definitiva. Será entonces cuando se cierre, también físicamente, un capítulo que comenzó hace tres meses.
El Veredicto VIP
- 📸 Imagen pública: La operación refuerza el mensaje de separación amistosa y evita el ruido de un divorcio contencioso.
- 💎 El detalle de lujo: La nueva casa, valorada en unos 3,5 millones de euros, cuenta con piscina y amplios terrenos en Buckinghamshire.
- 🗣️ El entorno cuenta: Fuentes cercanas aseguran que Tess apoya la mudanza y que la prioridad absoluta son las dos hijas.







