Kylie Kelce pide disculpas a Kate Middleton por su error con el título de la princesa de Gales

La presentadora estadounidense se dirigió a la princesa de Gales como 'Princess Kate' en su podcast Not Gonna Lie, un desliz que enmendó este 1 de octubre. La invitación formal, tendida el 24 de septiembre, sigue sin respuesta.

Kylie Kelce ha pedido disculpas públicas a la princesa de Gales tras invitar a Kate Middleton a su podcast Not Gonna Lie y confundir su título oficial.

El error del título: de ‘Princess Kate’ a ‘Catherine, Princess of Wales’

La mujer del exjugador de la NFL Jason Kelce se dirigió la semana pasada a la princesa de Gales como ‘Princess Kate’ en su programa, un desliz que enmendó este 1 de octubre. ‘No sabía que llamar Princess Kate a la princesa Catherine fuera ofensivo’, reconoció. ‘Ahora lo sé. Pido disculpas por el error; quiero dirigirme a las personas de la forma más respetuosa y como ellas se sienten respetadas’.

El matiz no es menor en los círculos palaciegos. Aunque el gran público la conoce por el apelativo con el que se hizo famosa antes de casarse con el príncipe Guillermo en 2011, la propia Middleton ha expresado su preferencia por ser tratada como ‘Catherine’ cuando alguien se dirige a ella directamente. El propio Guillermo la llamó ‘Kate’ durante la primera entrevista conjunta de la pareja, en 2010, y la prensa sigue refiriéndose a ella por ese nombre por pura convención. En la web oficial de la Casa Real británica, en cambio, siempre aparece como Catherine, princesa de Gales.

Pero no todo fueron concesiones. Un seguidor le sugirió que tendría que ‘moderar’ su lenguaje si llegara a tener a Middleton como invitada, y Kelce respondió con retranca. ‘¿Le soltaría un taco a la cara? No. Amo las palabrotas, pero respeto las situaciones y a las personas con las que hablo. No voy por ahí soltando tacos’, zanjó.

La invitación al podcast: por qué Kylie Kelce quiere hablar con Kate

La disculpa llega una semana después de que Kelce tendiera la mano a la princesa en el episodio del 24 de septiembre, invitándola a sentarse en Not Gonna Lie. Y no espera respuesta. ‘No creo que nadie me deba nada’, subrayó. ‘Me encantaría hablar con la princesa de Gales por muchas razones: es una mujer increíble, tiene hijos, jugaba al field hockey, luchó contra el cáncer. ¿Creo que tiene tiempo para meterse en este podcast? No, no lo creo’.

Kelce, de 34 años y madre de cuatro hijos (Wyatt, 6,, Elliotte, 5, Bennett, 3 y Finn, 18 meses), ha construido su propio espacio mediático lejos del foco deportivo de su marido, con una mezcla de humor filial y franqueza que la ha convertido en una de las voces más escuchadas del ecosistema podcaster estadounidense.

En la realeza británica el título no es un adorno: es un código, y quien lo ignora lo salda con una disculpa pública.

La línea invisible entre el apelativo coloquial y el protocolo de la corona

No es la primera vez que el apelativo de un miembro de la realeza británica genera fricción. La Casa Real mantiene una jerarquía nominal escrupulosa: la propia Diana de Gales nunca fue ‘princess Diana’ en términos estrictos de protocolo, aunque el mundo la bautizara así; y la familia de los Sussex ha visto revisado su tratamiento nominal tras el Megxit. La decisión de Kelce de disculparse públicamente —en lugar de pasar página— responde a esa sensibilidad. Cuando la princesa de Gales ha atravesado un proceso oncológico que la mantuvo apartada de la vida pública, cualquier gesto que roce la falta de respeto hacia su figura se mide con lupa desde Buckingham.

La lectura más interesante es, sin embargo, la de la propia Kylie Kelce. Su podcast vive de la espontaneidad y de un registro coloquial en el que las palabrotas son marca de fábrica. Aceptar que ese registro se pliega cuando se habla con la realeza es, en realidad, una declaración de estilo: hay invitados que exigen cambiar el tono. Y la presentadora lo sabe.

El siguiente hito será comprobar si Buckingham responde. Lo habitual es que no: la Casa Real británica rara vez comenta invitaciones de terceros, y menos aún cuando provienen del universo podcast. La próxima ventana pública de la princesa de Gales servirá para calibrar si el episodio queda en anécdota transatlántica o si se convierte en una pieza más de la narrativa sobre cómo la corona gestiona su proyección en el ecosistema digital.

El Veredicto VIP

  • 📸 Imagen pública: Kelce gana enteros con una disculpa rápida y elegante que desactiva cualquier sospecha de frivolidad hacia la corona.
  • 💎 El detalle de lujo: El apelativo correcto, Catherine, princesa de Gales, es en sí mismo el código de etiqueta más valioso de toda la realeza británica.
  • 🗣️ El entorno cuenta: Fuentes próximas a la presentadora insisten en que no espera respuesta alguna y solo aspira a tratar a la princesa como merece.