Carmen Borrego ha decidido hablar alto y claro en un momento en el que las Campos vuelven a ocupar titulares. Tras semanas marcadas por rumores sobre su relación con Terelu Campos y por las especulaciones en torno a la familia, la colaboradora ha querido poner fin a las dudas con unas declaraciones que han sorprendido a muchos y que dejan al descubierto uno de los aspectos más desconocidos de la intimidad del clan.
2Un momento muy complicado
La colaboradora ha explicado que Lula pertenecía originalmente a Terelu Campos, aunque con el paso del tiempo pasó largas temporadas junto a María Teresa, quien terminó desarrollando un vínculo muy especial con el animal. «Era de Terelu, lo que pasa es que pasó mucho tiempo con mi madre. La verdad es que los animales te dan un gran palo cuando se van», ha confesado con visible emoción.
Según ha relatado, fue ella quien regaló la mascota a Terelu durante la grabación del programa ‘Las Campos’, aunque el destino quiso que la perra acabara compartiendo gran parte de su vida con María Teresa, convirtiéndose en una presencia constante dentro de la casa y acompañándola en algunos de los momentos más importantes de sus últimos años.
Precisamente ahí ha llegado la revelación que más ha llamado la atención. Carmen Borrego ha desvelado que Lula llegó a convertirse en la gran confidente de María Teresa Campos, un papel del que muy pocas personas eran realmente conscientes y que demuestra el especial vínculo que existía entre ambas.
«Mi madre se encaprichó y la verdad es que yo siempre he dicho: ‘Ay, si Lula hablara’. Fue un poco la confesor de mi madre y luego volvió con Terelu», ha explicado, dejando entrever que la mascota fue testigo silencioso de innumerables conversaciones y momentos íntimos dentro de la familia.
La pérdida de Lula ha supuesto un golpe especialmente duro para todos los miembros del clan, aunque Carmen Borrego ha reconocido que Terelu Campos ha sido una de las personas que más ha sufrido su ausencia. La colaboradora no ha ocultado el dolor que ha provocado la despedida de un animal que llevaba tantos años formando parte de sus vidas.
«Terelu la ha pasado mal. Ha sido un mal trago para todos», ha confesado, reflejando el enorme cariño que sentían por la perra y el vacío que ha dejado su marcha.
Con estas declaraciones, Carmen Borrego no solo ha querido defender la unión familiar, sino también recordar algunos de los episodios más personales de la vida de María Teresa Campos. Sus palabras muestran una imagen muy distinta a la que en ocasiones ha trascendido públicamente y sirven para reforzar la idea de que, pese a los rumores y las diferencias que puedan aparecer con el paso del tiempo, el vínculo entre las hermanas Campos continúa siendo uno de los pilares fundamentales de la familia. Además, el recuerdo de Lula ha permitido conocer una faceta mucho más íntima y desconocida de María Teresa, para quien aquella mascota llegó a convertirse en una compañera inseparable y en la depositaria de muchos de sus sentimientos más personales.







