Dulce Delapiedra llegó a ‘De Viernes’ con ganas de guerra anoche y, en cuestión de minutos, ya estaba acusando a Telecinco de engañarla para grabar dentro de Cantora. La que fuera empleada de Isabel Pantoja subió la temperatura del plató antes incluso de sentarse, y el careo con Santi Acosta —presentador y parte implicada en aquella grabación— terminó como un partido de tenis: con la pelota yendo de un lado a otro y Beatriz Archidona intentando apagar fuegos.
Sí, anoche volvió a quedar claro que Dulce y la familia Pantoja son un imán para el salseo. Pero esta vez la protagonista no fue Isabel, sino la propia mecánica del programa y una acusación muy jugosa: Telecinco la engañó para que entrara en la finca más blindada de España.
El ‘zasca’ que abrió la noche
La noche empezó torcida para Dulce. Tuvo que esperar más de dos horas en la sala de invitados mientras el careo entre Terelu Campos y Carmen Borrego ocupaba la primera parte del programa. Cuando por fin le dieron paso, soltó un «¿Ya se ha acabado el fucking show?» que no sentó nada bien. Beatriz Archidona le respondió con un dardo: «Ya se ha acabado el fucking show y ahora comienza el tuyo». Y Lydia Lozano, directa como siempre, le espetó: «Ya está bien de venir aquí a quejarse, te lo digo muy en serio».
A partir de ahí, la cosa fue a más. Dulce no venía a contemporizar y, apenas se encendieron las cámaras, soltó la bomba: «Si me dicen que tengo que entrar en Cantora, no voy». Según su versión, Telecinco le había asegurado que la grabación se haría en la cancela, en el exterior, y ella se encontró dentro de los edificios de la finca. «A mí no se me informó de que Telecinco iba a entrar en la finca», repitió varias veces.
El contrato que nadie leyó (y la defensa de Acosta)
Ahí entró Santi Acosta. El presentador, que estuvo presente en aquella jornada de grabación, no se mordió la lengua: «Firmaste un contrato en el que se especificaba que íbamos a entrar en Cantora». La respuesta de Dulce fue tan sincera como sorprendente: «Yo el contrato no lo leí». Acosta insistió, detallando que ella renegoció las condiciones en la misma puerta de la finca y firmó un nuevo documento antes de cruzar el umbral.
Pero Dulce seguía erre que erre, empeñada en que nadie le había informado verbalmente de lo que firmaba. La discusión amenazaba con eternizarse cuando Beatriz Archidona intentó echar un capote: «No vamos a entrar en temas de contratos y dinero porque es muy feo hablar de eso». Dulce captó la indirecta, aunque aún tuvo tiempo para un último señalamiento a Acosta: «Le dijiste a mi niña que yo sabía a lo que iba». El presentador lo negó tajantemente.
El problema no es el contrato, sino lo que cada uno entendió cuando las cámaras se encendieron dentro de Cantora.
La acusación de engaño quedó en el aire, pero con un matiz importante: ella reconoció haber firmado sin leer. Y en televisión, eso es dinamita. La sombra de Isabel Pantoja, que ni estaba ni se la esperaba, planeó sobre todo el debate. Cantora sigue siendo ese territorio sagrado donde cada grabación se convierte en noticia, y esta vez la polémica no fue por lo que se vio dentro, sino por cómo se consiguió que las cámaras entraran.
El enésimo capítulo de un culebrón que no se agota
Conviene recordar que Dulce Delapiedra lleva años siendo una fuente inagotable de titulares cada vez que pisa un plató. Desde sus inicios como niñera de Isa Pantoja hasta su papel de testigo privilegiado de las miserias de la familia, cada entrevista suya levanta ampollas. Anoche no fue diferente, pero sí más tensa de lo habitual. El rifirrafe con Acosta, que es también uno de los presentadores estrella del programa, dejó claro que en ‘De Viernes’ no se casan con nadie, ni siquiera con sus propios colaboradores.
Lo que anoche vimos fue un choque de trenes entre una invitada que se sintió utilizada por la cadena y un presentador que la acusó de no querer asumir lo que había firmado. La verdad, como casi siempre en estos casos, probablemente esté en un punto medio. Pero la audiencia disfrutó, y eso en Mediaset se traduce en minutos de oro. La pregunta es si Dulce volverá a confiar en la cadena para futuras exclusivas o si, después de este encontronazo, la relación se enfría definitivamente.
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 8/10. Acusación de engaño, contrato sin leer y un plató dividido. Solo faltó que apareciera Isabel Pantoja por videollamada.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana ‘De Viernes’ con un pico de audiencia asegurado. Pierde Dulce, que queda retratada como alguien que firma sin leer. Y pierde Telecinco, que tendrá que explicar sus métodos de producción.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Dulce no se calla. En menos de un mes la tendremos en otro plató contando su versión 2.0. Cantora seguirá dando titulares.







