Si algo tiene Telecinco es que nunca deja pasar la oportunidad de jugar al despiste. Y lo último, créeme, es una obra maestra: en la nueva promo de su ‘Rosco’ para plantarle cara a Pasapalabra ha colado un detalle que ya tiene a los fans repasando el abecedario. Porque, atención, no salen las 25 letras de siempre. Son 27.
El teaser, lanzado casi por sorpresa desde Telecinco, mostraba el clásico círculo con el alfabeto que todo espectador asocia de inmediato al concurso de Roberto Leal, pero con una pequeña diferencia: ahí estaban, bien visibles, la K y la W. Y claro, internet ha ardido.
El club de los nostálgicos, esos que llevan viendo el formato desde que Silvia Jato lo presentaba en Antena 3, no ha tardado en señalar que la jugada les suena. Y mucho.
El guiño que nadie pidió, pero que algunos agradecen
En los foros y en X, antiguo Twitter, varios usuarios se pusieron a contar las letras del rosco. El veredicto fue unánime: faltaba la clásica reducción a la mitad del abecedario. En lugar de las 27 grafías que vemos hoy en el programa de Atresmedia, Telecinco ha optado por recuperar dos que llevaban años fuera de juego.
¿Y qué importa eso? Pues mucho, porque la propia historia de Pasapalabra explica por qué se eliminaron. En el año 2000, cuando el concurso aterrizó en España, la prueba final incluía 28 letras (sumaba también la Ll). Con el tiempo, la K y la W desaparecieron del rosco por un motivo muy práctico: apenas hay definiciones viables en castellano para emparejarlas con fluidez. Así que aquel círculo se quedó en 25, más manejable para los guionistas y menos trampa para los concursantes.
Recuperar esas letras es, como poco, un guiño a los orígenes del formato que pocos esperaban en pleno 2026.
Un viaje a 2000: cuando la Ll también bailaba en el rosco
Para los más jóvenes, ese rosco de 27 letras puede sonarles a innovación. Pero la mayoría de los fans cree que es un error de manual. Y tienen razón: con la K y la W, equilibrar la dificultad se vuelve un malabarismo. Sin ir más lejos, la propia Z ya obliga a los redactores a repetir hasta la saciedad palabras como “zozobrar”, que un concursante habitual se sabe de memoria. Con las nuevas viejas letras, el riesgo de que el espectador pierda interés tras el vigésimo “kayak” o “walkman” es altísimo.
Ahora bien, que Telecinco las haya incluido en la promo no tiene por qué ser un gazapo. Puede tratarse, sencillamente, de un homenaje a la nostalgia televisiva. Un caramelo para la audiencia que aún recuerda al primer Pasapalabra, ese que ganó Sofía en 2004 con un bote histórico. Y si es así, aplauso.
¿Estrategia o gazapo? La jugada de Telecinco al descubierto
Las críticas al aspecto visual del teaser no han faltado, pero el detalle de las letras ha eclipsado cualquier otra consideración estética. Fuencarral sabe que la guerra por la audiencia también se pelea en las pequeñas cosas, y este rosco ampliado es justo esa clase de ruido que invita a hablar del nuevo programa sin que todavía sepa ni siquiera cómo se llamará.
Lo que está por ver es si el equipo de guionistas de Mediaset está preparado para lidiar con la K y la W a diario. Si la respuesta es no, el homenaje se habrá quedado en una simple cortina de humo. Y si es sí, los concursantes tendrán que aprenderse el diccionario entero, literalmente.
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 4/10. No hay traiciones, pero la nostalgia siempre remueve algo.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana Telecinco en atención mediática y pierde, de momento, la coherencia del formato.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Atresmedia callará, pero en Fuencarral tendrán que explicar si el rosco final es así o solo era un guiño.







