Khloé Kardashian, a sus 42 años, ha convertido su disciplina física en un negocio redondo. Su última jugada: transformarse en una Jane Fonda del siglo XXI para vender las nuevas gominolas de creatina de Lemme, la marca de su hermana Kourtney. La campaña, desvelada esta semana en Instagram, recupera la estética del célebre vídeo ‘Jane Fonda’s Workout’ y la inyecta en el imperio wellness de las Kardashian.
Una sesión de fotos que convierte a Khloé en icono del fitness ochentero
En las imágenes, Khloé posa con un look que grita años 80: camiseta de hombros caídos anudada a la cintura, body carmesí sin mangas y una coleta alta. Los accesorios —una pila de brazaletes dorados— completan la estética. Su hermana Kourtney, de 47 años, apuesta por un guiño noventero: mallas de ciclista de rayas verde flúor y camiseta holgada estampada.
El motivo de este despliegue retro es el lanzamiento de las gominolas de creatina Lemme, presentadas como un suplemento que favorece la tonificación corporal y la salud cognitiva. Una promesa que la propia Khloé encarna con sus piernas marcadas y un trasero que ya ha protagonizado más de un titular.
El vínculo entre los Kardashian y Jane Fonda: de la manicura a la campaña
La elección de Jane Fonda no es casual. Las hermanas Kardashian mantienen una conexión con la actriz desde hace años. Kim, la mediana del clan, solía coincidir con Fonda en el mismo salón de manicura. En una entrevista con Andy Cohen, la protagonista de ‘Barbarella’ recordó cómo Kim era ‘muy amable, una más del grupo’.
El encuentro que selló la anécdota ocurrió en una fiesta previa a los Grammy, donde Fonda, arrodillada charlando con Gladys Knight, se giró y se encontró con el famoso trasero de Kim ‘justo en mi cara’. ‘Le dije que era precioso’, confesó entre risas.
Más allá de la anécdota, el homenaje de Khloé conecta con un mito: en 1982, Jane Fonda lanzó el vídeo de ejercicios que se convirtió en el VHS más vendido durante seis años y sigue siendo uno de los lanzamientos en formato doméstico más exitosos de la historia. La actriz, que había lidiado con trastornos alimentarios, se erigió en la gurú del fitness estadounidense casi por casualidad, con una grabación hecha con ‘una sola cámara y sin teleprompter’, según ella misma contó.
El sueño del fitness ochentero, destilado en una gominola y servido por la familia más mediática de América.
El efecto Lemme y la nueva era de los suplementos con rostro celebrity
Las gominolas de creatina de Lemme no son solo un guiño nostálgico. Son la punta de lanza de una estrategia que Kourtney Kardashian viene afinando desde que fundó Poosh: convertir el bienestar en un producto de consumo masivo con el aval de un cuerpo que se exhibe sin complejos. La creatina, un suplemento tradicionalmente asociado a los culturistas, se reformula ahora en un formato chic y masticable, pensado para un público que busca tonificación sin renunciar al placer.
La colaboración entre Khloé y Kourtney aprovecha la larga historia de la familia con la cultura física. Khloé, que tras su separación de Lamar Odom hizo de su transformación corporal un tema recurrente en el reality ‘Keeping Up With the Kardashians’, encarna a la perfección el concepto de ‘cuerpo tonificado’. Y el guiño a Jane Fonda —un icono que supo convertir el ejercicio en un imperio mediático mucho antes de Instagram— añade una capa de legitimidad y nostalgia que las redes sociales amplifican hoy en segundos.
El Veredicto VIP
- 📸 Imagen pública: Khloé refuerza su imagen de fitness y utiliza la nostalgia para conectar con una audiencia que idolatra el cuerpo tonificado, mientras Kourtney legitima su imperio wellness.
- 💎 El detalle de lujo: El look ochentero, con camiseta de hombros caídos y brazaletes dorados, evoca una era dorada del fitness; las gominolas de creatina, un formato que democratiza el suplemento deportivo.
- 🗣️ El entorno cuenta: El entorno Kardashian sabe que la alianza entre nostalgia y bienestar vende; la elección de Jane Fonda, un icono que ya tenía historia con Kim, añade un toque genuino a la operación.







