Gabriela Guillén atraviesa uno de los momentos más complicados de los últimos años. La empresaria y colaboradora televisiva ha revelado que, tras regresar de su participación en ‘Supervivientes 2026’, se encontró con una situación que jamás habría imaginado: su socia había abandonado el negocio que compartían y, además, había dejado tras de sí una deuda de 60.000 euros que ahora amenaza con poner en jaque la continuidad de la empresa. Una circunstancia que ha dejado a Guillén profundamente afectada, especialmente por el vínculo personal que mantenía con la otra implicada.
2Gabriela Guillén ha sido muy sincero
Pese a las dificultades, Gabriela ha dejado claro que no piensa quedarse de brazos cruzados. Convencida de que debe defender sus intereses y los de la empresa, ha decidido iniciar acciones legales contra quien fuera su socia. La empresaria considera que la vía judicial es la única alternativa posible después de no haber conseguido establecer ningún tipo de diálogo que permitiera encontrar una solución consensuada.
De hecho, durante su intervención en el programa ‘El tiempo justo’, fue especialmente contundente al referirse al futuro del conflicto. «Va a acabar en juicio, la he demandado», declaró de manera rotunda, confirmando que el enfrentamiento ha dado ya el salto al terreno legal. Sus palabras evidencian hasta qué punto la situación se ha deteriorado y la escasa posibilidad de que ambas partes alcancen un acuerdo fuera de los tribunales.
Ahora, el futuro del negocio y la resolución de la deuda dependerán en gran medida de cómo avance este procedimiento judicial. Mientras tanto, Gabriela Guillén intenta recomponer una situación que combina problemas financieros, responsabilidades empresariales y una profunda decepción personal. Un escenario complejo que la ha colocado contra las cuerdas, obligándola a luchar simultáneamente por la supervivencia de su empresa y por esclarecer lo ocurrido con una persona a la que consideraba parte de su círculo más cercano.







