Tamara Falcó e Íñigo Onieva han comenzado el 2026 con un viaje que ha acaparado todas las miradas: unas vacaciones de lujo en Japón que combinan deporte, cultura, gastronomía y experiencias exclusivas. La pareja, conocida por su estilo de vida sofisticado y su pasión por los viajes, ha querido aprovechar este viaje para iniciar un nuevo capítulo juntos, demostrando que no escatiman esfuerzos a la hora de disfrutar de experiencias únicas.
2El hotel que ha elegido Tamara Falcó
La suite que ocuparon Tamara e Íñigo, ubicada entre las plantas 34 y 38, es un verdadero oasis urbano. Desde allí, se pueden contemplar los jardines del Palacio Imperial, un espacio que combina historia y naturaleza en pleno corazón de la ciudad. Además, los ventanales de suelo a techo permiten disfrutar de un skyline impresionante, con rascacielos y luces que dibujan un paisaje nocturno único. Tal como destacó la propia marquesa de Griñón en sus redes, las vistas eran simplemente increíbles, un lujo al alcance de muy pocos.
El interior de la suite refleja un cuidado diseño contemporáneo que combina mármol, madera y tejidos de alta calidad. La decoración, minimalista y elegante, consigue un equilibrio perfecto entre amplitud y calidez. La suite cuenta con un vestidor amplio, una zona office para disfrutar de un café o té mientras se contempla la ciudad, y un baño doble con bañera, ducha independiente y doble lavabo, equipado con amenities de lujo, albornoces de algodón, zapatillas y un completo menú de almohadas. Cada detalle está pensado para proporcionar la máxima comodidad y exclusividad a los huéspedes.
El precio de la estancia en este tipo de suite no es apto para todos los bolsillos. Una noche, con desayuno incluido, puede oscilar entre 1.800 y 2.600 euros, lo que convierte este viaje en un verdadero despliegue de lujo. No obstante, para Tamara Falcó e Íñigo Onieva, la inversión parece justificar cada momento: deporte, descanso, gastronomía y cultura se mezclan en una experiencia que difícilmente podrán olvidar.
La gastronomía ha sido otro de los grandes protagonistas del viaje. Desde los tradicionales sushi y sashimi hasta platos gourmet en restaurantes de alta gama, la pareja ha disfrutado de la cocina japonesa en su máxima expresión, siempre acompañada de maridajes selectos y presentaciones cuidadas. Tamara compartió algunas imágenes de estas experiencias en sus redes sociales, demostrando que no solo se trata de lujo visual, sino también de un placer para el paladar.







