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domingo, 25 septiembre 2022 20:14

El imposible sueño de Jorge Javier Vázquez a pesar de su millonaria cuenta corriente

Jorge Javier Vázquez lo tiene claro, cuando la crisis sanitaria que en estos momentos nos ahoga llegue a su fin se pegará una juerga como en su vida lo ha hecho. Harto de que le limiten desea una vida futura tranquila, con la paz de la brisa tocando su cara. Lejos del bullicio de la gran ciudad y en un paraíso que no le recuerde a los ratos de estrés que le han hecho replantearse en múltiples ocasiones si tirar la toalla. Así lo cuenta una vez más en su blog Vidas Propias de la revista Lecturas. En su nuevo post reflexiona sobre cómo quiere vivir en los próximos años y su deseo de retirarse y dónde le gustaría llevarlo a cabo. Siempre le ronda la mente, sin embargo, hay un pequeño problema… Es un sueño que cree no puede pagar el dinero. Que pese al sueldo millonario que ahora mismo ostenta no le daría ni para empezar. Si deseas descubrir el sueño inalcanzable de Jorge Javier sigue leyendo porque te lo desvelamos a continuación.

«He estado a punto de tirar la toalla en muchas ocasiones»

jorge javier vazquez playa El imposible sueño de Jorge Javier Vázquez a pesar de su millonaria cuenta corriente

> A raíz de la marcha de Anabel Pantoja de Sálvame, al menos por un tiempo, y vivir una vida alejada de los focos en su amada Canarias, Jorge Javier Vázquez explicó en su blog de Lecturas, Vidas Propias, que entendía muy bien la decisión de la sobrinísima. «Con casi treinta años me enamoré de Blas, un chico de Lanzarote con el que fui muy feliz durante dos años. También yo fantaseé con la posibilidad de dejarlo todo y establecerme en Canarias«, confesaba y seguía: «la península era para mí el lugar donde estaba creciendo profesionalmente. Con lo que eso conlleva de miedos, de frustraciones. A lo largo de estos veinte años he estado a punto de tirar la toalla en muchas ocasiones«.

Era entonces cuando descubríamos las inquietudes de Jorge Javier acerca de una futura vida sosegada lejos del estrés de la ciudad y en busca de un posible anonimato que le de la estabilidad que siempre hubiera deseado. «Cómo no voy a entender que prefieras sentir el rumor del mar a tener que explicarte sobre unas joyas de dudosa calidad o sobre los últimos vaivenes emocionales de tu singular familia. Disfruta mucho por ti. Y por todos los que todavía no hemos dicho: Ahí te dejo Madrid«, le animaba, lanzándole un reproche por su actitud antes de terminar.

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